Malestar en marcha de Bariloche por presencia del jefe de la Regional

Bariloche (ADN).- Con malestar se retiraron los manifestantes que marcharon al cumplirse los 5 meses de los asesinatos de Diego Boneffoi, Nicolás Carrasco y Sergio Cárdenas, cuando al acercarse a la comisaría II del Centro Cívico donde realizaron una pegatina de carteles exigiendo Justicia, salió y se posó en la puerta el jefe de la Unidad Regional III, Edgardo Pérez, permaneciendo frente a los manifestantes hasta su retiro.
La movilización culminó de manera pacífica pero con el malestar de los movilizados, especialmente Sandro Boneffoi, padre de una de las víctimas quien pedía al jefe de la Regional que se retire porque su presencia era una “provocación” y “alteraba los ánimos”.

Sin embargo, Pérez rechazó este pedido al indicar estar “custodiando” el lugar junto a su segundo jefe, Mario Villalba y la segunda jefe de la Unidad II, Elba Fuentes, los tres que permanecieron del lado de afuera de la puerta cubierta con maderas y donde minutos antes habían ingresado otros uniformados.

“Te dejo que te manifiestas, pega todo lo que quieras (en referencia a los carteles pegados en la pared de la comisaría), terminan de expresarse, se retiran y listo”, dijo el jefe de la Regional a Boneffoi que reiteró en varias oportunidades el pedido de que se retire porque “provocaba” con su presencia.

Boneffoi tomó un megáfono para enumerar una serie de casos de jóvenes muertos en situaciones dudosas y donde está involucrada la Policía de Río Negro y acusó que en esa unidad se “refugiaron” los “asesinos de los pibes”.

“No los protejan más, venimos a escarchar este lugar donde estuvieron los asesinos, los BORA. Su presencia genera violencia”, afirmó el padre del menor asesinado quien encabezó la movilización con un cartel en la mano con la historia de vida de cada uno de los tres jóvenes barilochenses muertos el 17 de junio.

Parado frente a la puerta, vestido de civil, el comisario Pérez recibió insultos, un escupitajo, cánticos y su cubierto en un momento por una enorme bandera que llevaba la foto de Diego.

La situación tensa se mantuvo por apenas unos minutos, cuando finalmente ante la continuidad de los jefes policiales en la puerta, los manifestantes se retiraron con los cánticos que nutrieron la marcha iniciada en el Alto de la ciudad: “Yo sabía que a los pibes los mató la Policía”, cantaba el reducido grupo que acompañó la marcha. (ADN)

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