La determinación oficial de disolver la Dirección de Regímenes Especiales generó la oposición de trabajadores que se venían desempeñando en el área. Las autoridades garantizaron que los empleados serán reubicados pero el personal declaró el estado de alerta.
La ministra de Educación de la Provincia, Adriana López Figueroa, aseguró a El Tribuno que está asegurada la continuidad laboral de los empleados.
La funcionaria dijo además que todos los servicios que prestaba hasta ahora la Dirección de Regímenes Especiales seguirán en funcionamiento, pero se administrarán desde otras áreas.
Los 50 trabajadores que se desempeñaban en el organismo, ubicado en San Luis 52, realizaron una asamblea ayer para expresar su oposición a la reestructuración y se declararon en estado de alerta.
Los administrativos del área manifestaron malestar porque no les habían anticipado que serían “relocalizados” y opinaron que está en riesgo la implementación de programas educativos para adultos que aún no terminaron la escuela, entre otros.
Referentes de los gremios Dasa (Docentes Agremiados de Salta) y ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) participaron de la asamblea y expresaron preocupación.
“Se está atentando contra el área que garantiza el acceso a la instrucción para los más necesitados y vulnerables. Es una decisión arbitraria que no se consultó con los que trabajan hace años en el tema. Estamos dispuestos a defender esta Dirección”, dijo Ramiro Maldonado Claure, titular de Dasa.
Los empleados piden una reunión con Adriana López Figueroa y aseguran que quieren presentar un proyecto para que la repartición siga en funciones.
En un documento que pensaban mandar al Ministerio de Educación, los administrativos del sector admiten que hace falta una reorganización, pero plantean que la desaparición de la dependencia “es un retroceso”.
Una renuncia, el disparador
“Los programas pasarán a las áreas de educación primaria o secundaria, que absorberán a todos los empleados. Sólo se busca integrar los servicios y fortalecer la oferta”, sostuvo López Figueroa.
La funcionaria aseguró que la disposición se venía evaluando desde hace dos años y que se terminó de definir días atrás, con la renuncia de la titular de la Dirección de Regímenes Especiales, Cristina Aguilera.
“La encargada del organismo me presentó su dimisión por cuestiones personales y fue la oportunidad adecuada para transferir los planes a otras áreas”, aseguró López Figueroa.
La ministra negó que queden en riesgo los planes educativos para adultos, presos o niños con enfermedades que no les permiten asistir a la escuela.
Ayer a la mañana los trabajadores fueron informados sobre la reestructuración en San Luis 52, después de que se enteraran extraoficialmente.

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