Algunos de los legisladores que dos sesiones atrás habían acordado de palabra darle tratamiento con preferencia al reforma previsional, expresaron su disgusto en la demorada sesión de ayer por aquellos que "no respetaron la palabra empeñada". Mientras que otros, a favor de su pase a comisión, se dedicaron a "leer" la justificación de su postura.
El primero en tomar la palabra fue el oficialista Héctor López, quien se encargó de realizar la propuesta que generó malestar. Tras ofrecer números que indicarían el estado de déficit en que caería el IPS, de aprobarse la ley tal como viene del Senado, el legislador hizo la propuesta de marras.
CRÍTICOS
Simón tomó la palabra y aseguró que la caja del IPS no se verá afectada si se aprueba el proyecto, y cuestionó que en Diputados se frene la propuesta que llegó de la Cámara alta con aprobación unánime.
Ante los dichos de que una posible reforma a la Ley Previsional podría beneficiar a las jubilaciones de privilegio, tanto el liberal como el justicialista Rubín, coincidieron en refutar esta versión. Y brindaron detalles, cada uno por su cuenta, del actual sistema, "donde sí dan lugar a que se jubilen con privilegio aquellos que pueden", expresó Simón.
"Yo no soy esquimal", dijo el integrante del bloque Correntinos por el Cambio, Ángel Rodríguez, quien comparó la dilatación del tratamiento con la cultura de los aborígenes del Polo Norte que dejan morir a sus ancianos por no poder seguir produciendo para la comunidad.
Por su parte, "Cuto" Badaracco sentenció: "Yo respeto a quien disiente conmigo pero no al que incumple la palabra empeñada". Lo dijo en referencia a los legisladores oficialista que habrían asegurado un par de sesiones atrás, que ayer se le daría preferencia, "pero que hoy propone pasar a comisión el proyecto", acusó. Y recordó que "algunos oficialistas se ofendieron cuando le pedimos en reiteradas oportunidades que den su palabra, porque aseguraron que nadie podía poner en duda eso; sin embargo, hoy hacen todo lo contrario".
De esta manera, al cierre de esta edición, pasadas las 23, las alocuciones continuaban, a favor y en contra, de un posible nuevo letargo en el tratamiento de la reforma previsional.

Comentá la nota