Alvarado volvió a padecer la negativa estadística fuera de Mar del Plata y tropezó con Ferro en Olavarría por 2 a 0. Quedó muy complicado con vistas a la clasificación, en el último puesto y sin respuestas desde el juego
Es que al elenco de Gustavo Noto le cuesta horrores jugar en otras ciudades. No tiene suerte, los rivales no se sienten presionados y lo derrotan bien. Algo de eso quedó demostrado en el estadio Domingo Francisco Colasurdo, donde el “Carbonero” no sucumbió, ni desde lo táctico ni lo actitudinario, y se quedó con tres valiosísimos puntos en su cancha.
Como contraposición, la impotencia de los jugadores marplatenses, con el marcador adverso, la expulsión de Dierckx y una imagen que distó mucho de lo esperado. Así, volvió a quedar muy lejos del equipo que puede ser.
Lo que la visita intentó construir en los primeros minutos, se derrumbó en la segunda clara que tuvo Ferro. Porque luego de la impronta del “Torito” de querer ponerse el traje protagónico, de atacar con criterio, de desestabilizó a los 4' con un centro potente de Zalazar que cruzó todo el área de Chiappa y luego se terminó de caer a los 8'.
En ese momento, Suárez vio falta de Pautasso a Salías dentro del área y Diego Cañete cambió por gol desde los 12 pasos, luego de acomodar la pelota, con su botín derecho, a la izquierda de Chiappa.
La respuesta no se hizo tardar y en la jugada siguiente Rivas inquietó a Senzacqua, que se lució en un derechazo mordido del delantero. Pero sólo fue eso, porque la desventaja desorganizó totalmente al elenco marplatense. La defensa no le tomó el ritmo a cada ataque local, mucho menos a la figura de los olavarrienses y la intranquilidad se trasladó al momento de gestar cada ataque, sin salidas claras por los costados, salvo algunas subidas de Esquivel, ni asociaciones cerca del arco rival.
Con el circuito de juego cortado, el conjunto de Noto abusó del pelotazo y de hecho no existió la zona media. Fernández y Pautasso no entraron en escena, Erviti intentó tomar la posta pero no bastó, ante el desconectado tridente ofensivo que apareció en intentos individuales. Para colmo, comenzó a repetirse con el desborde de su lateral derecho, el más desequilibrante del visitante, pero falló en el pase final.
En ese contexto, con un Ferro que en todo el torneo le tomó la mano, optó por el contragolpe y el desequilibrio de sus hombres de ataque, pero se mostró impreciso en los metros finales. No obstante, le alcanzó para irse al descanso en ventaja.
El inicio del complemento mostró a la visita con otra tónica de mitad de cancha hacia delante, ambicioso y peligroso. A sabiendas de que no le quedaba otra que insistir con agresividad, Eric Dierckx tuvo la igualdad, pero no llegó a conectar un centro que provino desde los pies de Pautasso.
Con el ingreso de Cornejo, Noto buscó tener a alguien que uniera las piezas en ataque, que sea el nexo entre los volantes y los delanteros. De hecho, en la primera que tuvo el ex San Lorenzo de Almagro se perdió increíblemente el 1 a 1. El zurdo, después de llevarse dos veces la pelota a pura guapeza, quedó mano a mano con Senzacqua y definió mal a los 15'.
Embestida que comenzó a hacerse sentir con el correr de los minutos, que se repitió con un tiro libre de Esquivel, que el arquero la descolgó del ángulo derecho, y se potenció con un disparo apenas desviado de Erviti, a la salida de un córner.
Ese panorama lo dejó mal parado en defensa, casi mano a mano con Cañete y Lorenzo Ferrara, los más parejos del dueño de casa, a la espera de alguna pelota para definir la historia. Precisamente, el último mencionado se encargó de hacerlo. Recogió una pelota en la mitad de cancha, lo superó en velocidad a Colaneri y de frente a Chiappa no perdonó, para un 2 a 0 letal en 23 minutos.
Entonado, Zalazar pudo ampliar la ventaja en una pelota parada que pegó en el travesaño, pero la cuestión ya estaba definida. Sólo quedó tiempo para la expulsión de Dierckx, el festejo de los hinchas del “Carbonero” y las miradas bajas de todo Alvarado. Para volver a sufrir la maldición de ser visitante, nuevamente ante Ferro.

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