Correo.
Nos ha llegado la siguiente misiva: “Mi nombre es Gerardo P., soy médico municipal de Mar del Plata. Antes pensaba que no era prudente esto de mostrar los títulos, pero luego, años de sacrificio y sinsabores me demostraron que era, al menos, necesario.
Soy especialista jerarquizado en clínica médica, médico geriatra y experto universitario en gerontología sanitaria aplicada. Llevo adelante (en un bajoescalera) el consultorio de interconsulta geriátrica municipal, destinado a ancianos sin cobertura sociosanitaria, o a los de PAMI, que no obtienen respuesta acorde en tiempo o necesidades.
Un grupo de profesionales de la municipalidad reclama, desde hace años, un escalafón superior. Estoy de acuerdo con ellos. El tema en cuestión es que después de su esfuerzo, a mí y a muchos profesionales, el Ejecutivo nos subió de escalafón, pero nos bajó el sueldo. Yo, como médico II cobraba (de bolsillo) $4.677,16 pesos, y ahora, como profesional superior II, gano $4.643,26, de lo que hay que descontar una bonificación extra de $271,73, según me informaron.
Prefiero no emitir comentario alguno sobre los integrantes del Ejecutivo que adoptaron esta medida y sus superiores. Sólo decir que realmente es injusto esto. Debería cotejarlo con las dietas de los ediles y sus títulos, pero no me da el tubo digestivo”. Glup. O mejor dicho: GAP.
No hay.
Y es así nomás: bolsitas verdes no se consiguen. Los supermercadistas le dijeron sí a Pulti, se sacaron la foto, pero hasta dentro de 15 días, las bolsitas de supermercado seguirán siendo blancas con el logo correspondiente. Predio nuevo, mucho bolazo, pero de lo nuevo, nada. El ingeniero Froilán González dice que para logar un cambio hacen falta cuando menos 15 años de actuar sobre la conciencia social. Con altas y bajas, según sostiene. Hay mucho para hacer, pero no es el camino que está siguiendo la administración municipal.
Cruces.
Llamadas a la 99.9 en queja por la entrevista a Antonio Carrasco, de Moliendas del Sur, dimes, diretes… La que se lleva las palmas es una dama que se presenta vía mail como Sonia Escalante y dice: “Quisiera dar mi opinión sobre el tema del puerto. Soy mujer de Camioneros, y usted escucha una sola campana. Quisiera dar mi opinión al aire, si es que hay democracia”. Fue llamada por la producción de la radio, pero resultó que Sonia no era quien decía ser, sino que luego cambió su versión a “amiga de una esposa de camionero”, y ante la propuesta de decir su verdad para que finalmente la democracia reine, tal como solicitaba, concluyó apagando su teléfono celular. Si alguien la conoce, su mail es escalantesonia@hotmail.com. Nosotros también somos fans de la democracia, así que esperamos que finalmente use el recurso de expresión que le ofrecemos.
Y siga el baile.
La situación del puerto de Mar del Plata es catastrófica. Concluido (por ahora) el conflicto de SUPA, se inició otro liderado por Juan Domingo Novero, cuando tomaron el barco “pionero” de Alberto Castro Arán. Increíblemente, Prefectura, que no impidió la toma, sí puso custodia alrededor del buque, anunciando que lo hacía para proteger los bienes privados del armador. No obstante, de cara a la calle, parece más bien una protección a los “okupas” navales, para que hagan la suya tranquilamente.

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