Malas Lenguas de N&P

La platita y las penas I.

La platita y las penas II.

Fastidio.

Aprietes I.

Aprietes II.

La platita y las penas I.

Los cargos que pagamos por la energía eléctrica en la provincia de Buenos Aires sigue siendo una gigantesca máquina que aspira los recursos de los bonaerenses con destino nada claro. Según revela un email enviado a los medios por el senador socialista Carlos Nivio, los cargos adicionales que impone el Gobierno provincial suman a la factura un 48,70% al valor de consumo. Sólo por el decreto ley 7290/67 (Gobierno de Onganía), el Estado provincial embolsa por año $120.365.000. Hasta 2008, este decreto ley, que tenía por objeto financiar la red eléctrica en territorio bonaerense, había acumulado $18.763 millones, sin que nadie acierte a precisar adónde van a parar. Las penas son de los usuarios contribuyentes, ¿de quién serán las alegrías?

La platita y las penas II.

El otro decreto ley también corresponde a un tiempo de facto, y bajo la denominación 9.038/78 (época Videla /Saint Jean) recarga cada factura con un 3% para construir la central de bombeo Laguna La Brava. También debía servir para financiar la conclusión de la central térmica de Bahía Blanca. La estación de bombeo nunca se construyó, y la central es operada por actores privados. Por año el recargo reúne $66.201.000 y acumula desde 2008 $4.300 millones. Demasiada plata para no poder precisar destino. Nivio quiere que se anule el cobro y así se reduzca 15% el precio de la factura que pagamos los bonaerenses. ¿Tendrá éxito? Si lo tiene, todos los bonaerenses seremos un 15% más exitosos.

Fastidio.

El fiscal Rodolfo Moure está un pelín fastidiado por la impunidad de tres jóvenes involucrados en el homicidio del fotógrafo platense Gabriel Ceferino Franco, vilmente ejecutado de un tiro en la nuca. En tanto el mayor integrante del grupo que asaltó y asesinó en Miramar, Carlos Galván, va a juicio, los tres menores están en libertad por cuestiones de defecto formal vía la decisión de los camaristas Marcelo Riquert y Esteban Viñas. Moure pidió la inmediata baja de la edad de imputabilidad y requirió un cambio en la justicia en el modo de analizar y sancionar estos hechos de sangre.

Aprietes I.

Los que sufrieron Alejandro Acámpora y Horacio Duhalde, amigos de la familia del capitán Pedro Giachino. Luego de una reunión de más de dos horas y media con el intendente GAP, en la que éste les manifestó que él jamás hubiera hecho bajar el cuadro como sí lo hizo Marcelo Artime, al hacer públicas estas expresiones fueron llamados, amenazados y vituperados, tanto por el propio intendente, como por colaboradores suyos. Una auténtica demostración de intolerancia antidemocrática.

Aprietes II.

Otros que se vieron en similares circunstancias fueron los taxistas de COMARTAX. Darío López bajó en 48 horas la carpa por la inseguridad. Otro que vio privados sus derechos ciudadanos por las presiones del Ejecutivo municipal. Y se multiplica la furia en Mar del Plata. ¿Tendremos nuestros propios indignados?

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