Déficit.Consulta.
Desastre.
Quejas.
El déficit que ya exhiben las cuentas públicas de la comuna de General Pueyrredón deja perplejos a más de dos. Los datos son elocuentes. Según el informe que lleva la firma del contador Roberto Arango, al cierre del ejercicio 2009 la situación era la siguiente: "Se aprecian partidas con excesos, motivo por el cual se ha incorporado a la rendición de cuentas un proyecto de ordenanza compensando hasta el límite de las economías operadas en otras cuentas". Ergo: el uso de fondos afectados es un escándalo, tal como lo revelara oportunamente y en entrevista en la 99.9 el concejal José Cano. Se han utilizado hasta once millones de pesos de partidas afectadas, y aún quedan por reintegrar unos siete millones. Cierra el informe de Arango: "el esfuerzo fiscal para poder enjuagar el déficit acumulado anterior es significativo". Vaya si lo es: Arango está con licencia. Dicen que el estrés ocasionado en el funcionario por el estado de las cuentas públicas lo tiene emocional y físicamente devastado. No es para menos.
Consulta.
El proyecto de ordenanza fue presentado por el concejal Guillermo Schutrümpf, del GEN. ¿Qué pretende? Que la ciudadanía participe de la decisión sobre el destino de la vieja terminal de ómnibus de la ciudad. Según el edil, "la propuesta tiene más entidad jurídica que la consulta de Aprile (recordar Plan Mar del Plata 2000), ya que esa consulta se convocó por decreto, y ésta sería por ordenanza, que tiene naturaleza jurídica superior". Tiembla Perogrullo, refunfuña Aldrey y se encuentra expectante el soberano.
Desastre.
Habían anunciado que al inicio de las clases de este año todo estaría pipí cucú, bien, requetebién. Pero no ha resultado más que discurso de oportunidad, propio de caraduras: escuelas en estado calamitoso, sin baños, comedores sin fruta ni lácteos… En fin, y ante cada cuestionamiento, la misma vieja cantinela harto escuchada: "los procedimientos administrativos son complejos". Algunos son complejos, otros son de una simpleza extraordinaria. Por ejemplo, embolsar mes a mes catorce o dieciséis mil pesos, como embolsan (porque ganar es muy otra cosa) los secretarios de Cultura, Educación y otros sujetos de igual responsabilidad funcional. Cajero BaPro, tarjetita y ya está. Mirá vos qué difícil.
Quejas.
Hay de toda procedencia y para todos los gustos, y se expresan a través de diferentes foros y grupos sociales. Ya no se trata sólo del estado de las calles o de las luminarias. También es posible leer en algunos sitios: "el Estado municipal no se compromete activamente para promover la participación verdadera (con mecanismos de democracia semidirecta), genera una sensación de desaliento en los ciudadanos que convergen en estos espacios a los cuales son llamados, y se erosiona la posibilidad de construcción de confianza", en el Foro Cívico y Social. También dice en Internet la Asociación de familiares de víctimas del delito: "Si no nos escuchan, vamos a hacer sonar las cacerolas". Si miles de chicos se pueden ratear del cole usando como vehículo de comunicación la web, es fácil adivinar que el cacerolazo de la indignación está a un mensaje de texto o a un muro de Facebook de distancia.
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