¿Yo señor? ¡No señor!La lista.
Otero y las ratas.
Cambio y exhibición.
El tema venía de rumor: "Garciarena arregló con Pulti y asume en Gobierno". Tanto se repetía en despachos y café cercanos a la Muni que finalmente había que hacer lo que se hace en periodismo: preguntar. Preguntamos: "Concejal, ¿va a asumir en Gobierno?". El ex enfant terrible de la Franja Morada contestó: "De ninguna manera. Soy concejal por cuatro años y me quedan dos para cumplir mi mandato". Queda dicho y escrito. Asimismo reveló que según documentación fehaciente que obra en su poder, la gestión Perogrullo usa fondos afectados y aún no ha repuesto los empleados, que rondan los once millones de pesos.
La lista.
Está claro que se viene un cambio de mano, se nota en el accionar de la Justicia. Ricardo Jaime, el ex funcionario al que Néstor Emilio Otero visitó en 80 ocasiones en su despacho sin que quedara muy claro para qué, está bajo fuego a discreción. Y Otero, concesionario de la nueva terminal de Mar del Plata, también, para no ser menos: una reciente investigación revela que participa de al menos veinte sociedades, lo que lo hace un sujeto altamente expuesto a las investigaciones. Algunas de ellas son: Sociedad Administradora Club de Campo la Ranita SA, Vencejo de Cascada - Iguazú SA; CABA SA, y la liste sigue y sigue y sigue, con el señor presidente Otero a la cabeza y a los premios.
Otero y las ratas.
En algún caso es casi lógico escuchar opiniones a favor de la nueva terminal, ya que desde el punto de vista estético está bien "tuneada". Claro: hasta que se la ve de cerca. Pero lo que es un auténtico escándalo es el raterío inmundo que acosa al barrio: cientos de roedores de todos los tamaños, colores y edades pululan por cuanto agujero, rincón y vereda haya, y no hay nadie que meta mano. ¿La Municipalidad? Bien gracias, lejos de los vecinos, como si el problema fuera de la comunidad de Mar Chiquita. Encima, los sistemas de cloacas de la estación rebalsan y la merdis se arroja por el pluvial a la vía pública. Un asco de antología. A vista e impaciencia de todo el barrio.
Cambio y exhibición.
Dice que la animaron los amigos; que luego de una circunstancia personal difícil de asimilar, decidió volver a viejos amores, a la terapia de los colores y las formas amables del arte en un lienzo. Es así que la doctora Mónica Adriana Cotroneo, funcionaria de la Asesoría de Menores e Incapaces, presentó una muestra de cuadros en íntima y agradable reunión de amigos, conocidos y amantes de la pintura en Los Cuencos, coqueto y cálido lugar de la ciudad ubicado en la esquina de Olavarría y Roca, el pasado miércoles 21 a la tardecita. Celebramos el arte, que nunca está de más, y que la gente se atreva con perfiles diversos. A visitar la muestra, que sigue allí, y ¡felicitaciones!

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