Maia se recupera tras el trasplante de células madre

Maia se recupera tras el trasplante de células madre
La pequeña de nueve años que vive en Longchamps y padece hidrocefalia congénita fue sometida el mes pasado en China a un trasplante de células madre y, según contó su madre a Info Región, “ya empezó a hacer sonidos diferentes y a querer pronunciar". "Es muy grande el cambio”, celebró. La pequeña deberá continuar con tratamientos de estimulación.
Maia Marzano tiene nueve años y padece hidrocefalia congénita. A fin de mejorar su calidad de vida, sus padres organizaron eventos durante años para juntar el dinero necesario y costear los gastos del tratamiento de la pequeña en China, donde finalmente pudieron realizarle el mes pasado el trasplante de células madre.

Los resultados de las intervenciones fueron exitosos y Maia, que ya se encuentra de regreso en su casa de Longchamps, evidencia signos de mejoría, aunque deberá continuar bajo supervisión médica y con tratamientos kinesiológicos y de estimulación.

“Esta semana se reincorporó a la terapia kinesiológica habitual y es fundamental para ir educando las células que le implantaron, que no tienen memoria y hay que educarlas. Por suerte va respondiendo muy bien a los estímulos que le van haciendo”, apuntó su madre, Miriam Córdoba, a este medio.

En ese sentido, advirtió que “lo más importante, que era la parte clínica, mejoró muchísimo”. “El pulmón, si bien está dañado, no tiene el riesgo que tenía antes por la escoliosis. Además, se conectó mucho y responde a todos los estímulos con inmediatez, antes procesaba todo y al rato comprendía. Ya mueve los brazos y puede agarrar los juguetes, antes tenía las manos duras y los brazos con mucha rigidez”, comentó la mujer.

Para los familiares “es increíble el cambio” y representa una mejora acorde a lo que esperaban. “Yo trataba de no ilusionarme con cosas muy grandes y sólo con que saliera del peligro en que estaba, así que todo lo demás es un regalo y ella sigue teniendo cambios. Ya empezó a hacer sonidos diferentes y a querer pronunciar, es muy grande el cambio”, explicó Miriam.

No obstante, la pequeña deberá seguir asistiendo a controles médicos que se desarrollan a través de Internet con los doctores asiáticos, que toman sus decisiones a partir de los datos que revelan los estudios clínicos que se le practican en Argentina.

“Estamos en contacto por mail con los médicos de China y ellos van regulando la medicación que le dan. Son tres meses críticos en los que hay que cuidarla mucho de una infección porque pueden morir las células. Cada dos semanas voy mandando estudios a los médicos y ellos evaluarán si es necesario un viaje más o es suficiente, pero dependerá del seguimiento”, informó la madre.

Por último, Miriam -que junto a su esposo encabezaron las actividades para recaudar el dinero para costear los gastos del viaje- expresó emocionada: “Queremos agradecer muchísimo a toda la gente que nos ayudó para poder ir y también al Municipio de Lomas de Zamora. Gracias a todos ellos, hoy puedo estar sentada al lado de mi hija, hablar y jugar con ella y que me entienda”.

Comentá la nota