El tenor, nacido en Corrientes, reside hace seis años en Paris y lleva adelante una exigente y exitosa carrera que lo posicionó en los mejores escenarios. Acompañando al Coral Corrientes del Senado, cantó, emocionó y deslumbró con su voz y simpatía, a un público que colmó el predio de la iglesia La Cruz.
Manuel siempre vuelve porque aquí resguarda sus afectos de familia y amigos. Nada más oportuno que la fecha próxima de la Natividad, para subir al escenario bellamente montado y elevar su voz al cielo de los deseos, junto con el Coral Corrientes de la Cámara de Senadores que dirige Carolina García Ferreyra y otros grupos invitados.
La gente respondió a la invitación y más que nada cumplió con una olvidada costumbre de acatar el horario de inicio y la puntualidad que se ha perdido en el tiempo de espera para la mayoría de los espectáculos. A la platea reservada por los organizadores, sumaron sillas y silletas, con la intención de establecerse cómodamente y disfrutar del espectáculo en familia.
Conducido el encuentro por Aliné Godoy Prats, el inicio correspondió al grupo vocal Canto Vital para luego acceder Manuel Nuñez Camelino, en el piano Jacqueline Karpiuk y en la interpretación, dos temas: Padre Nuestro, de Albert Malotte y Noel, una canción navideña de Adolphe Adam.
A los artistas mencionados, destacamos además la participación del grupo Linfocitos, Litoral Ballet y solistas instrumentales (en acordeón, bombo, guitarras) para dar marco a la Navidad Nuestra.
Espectáculo integral
La Navidad Nuestra, creada en música por Ariel Ramírez y letra de Félix Luna en el año 1964, se grabó originalmente en 1965, en el lado B de un disco LP en cuya cara principal estaba la Misa Criolla cantada por Los Fronterizos e instrumentistas invitados, entre ellos y en acordeón, Raulito Barboza.
La noche del sábado, como magnífico broche de un espectáculo integral, Manuel Nuñez Camelino y el Coral Corrientes, dirigido por Carolina García Ferreyra, interpretaron en tiempo de chamamé, huella pampeana, vidala catamarqueña, chaya riojana, taquirari y vidala tucumana, la secuencia de momentos que comprende desde la Anunciación al Nacimiento y posterior Huida de San José, María y el Niño Jesús.
Con el tema “Los Reyes Magos”, un clásico que reparte el vínculo entre la infancia tan querida y los deseos que, como adultos, conservamos incólumes en los corazones que sólo aspiran a la tan ansiada Paz, la fiesta de la vida se hizo presente en el paisaje del barrio La Cruz. La costumbre del regalo que es la manera de honrar el advenimiento de Jesús, fue un canto de alabanza en ese carnavalito, al remontar el camino con las huellas que marcaban el regreso a casa.
“Changos y chinitas duérmanse/ que ya Melchor, Gaspar y Baltasar/ muchos regalitos traerán/ para jugar mañana al despertar”, dice el verso sencillo.
La Navidad Nuestra nos asistió la alegría en esta presentación. Nos pintó la sonrisa feliz, bautizando con el canto, la esperanza de su mensaje. Todo comienza a partir de este momento.
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