La magia de los Reyes, entre los cerros mendocinos

La tradicional Cabalgata en el pedemonte de Godoy Cruz congregó a 30.000 personas, para presenciar el espectáculo que revive el peregrinaje de Melchor, Gaspar y Baltasar.

Hay magia en el mundo. Definitivamente esto se pudo ver en los ojos de todos y cada uno de los niños que ayer por la noche se acercaron a presenciar la tradicional Cabalgata de los Reyes Magos en Godoy Cruz. Al cierre de esta edición, más de 30.000 personas esperaban que Melchor, Gaspar y Baltasar bajaran desde el pedemonte a saludar a los niños, que previamente les habían mandado su cartita con sus respectivos pedidos.

El escenario fue, nuevamente, el ex autódromo Los Barrancos, lugar en el que los presentes se predispusieron para disfrutar de un emotivo espectáculo llamado “La historia mágica... ilumina nuestras vidas”, y que estuvo a cargo -como ya es costumbre- de Sergio Martínez.

El artista, que está al frente de la dirección hace más de siete años, destacó que la intención del relato creado para esta edición fue imprimir la puesta en escena de una “espectacularidad cinematográfica”. Otro aspecto original es que estuvo cargado de música en vivo y “muchos temas compuestos especialmente para la ocasión”, aseguró Martínez.

En la previa, Los Andes pudo dialogar con las estrellas de la noche, los Reyes. El negro Baltasar comentó con una sonrisa que es maravilloso sentir la energía, el amor y la ilusión de cada uno de los niños que van cada año a esperarlos y sacarse una foto con ellos. “Ellos esperan su regalito tan ansiosamente y se lo merecen por haberse portado bien durante todo el año”, reflexionó, y también se emocionó al recordar a don Filiberto Simionato.

Por su parte, Gaspar comentó que el amor puro que le transmiten los nenes y nenas que se acercan al pedemonte godoicruceño con sus familias a verlos es lo que los motiva a volver cada año. “Y mantener latente la fantasía de todos -agregó-. Queremos que cada ser humano mantenga vivo a ese niño interno que todos tienen y que genera la verdadera fuerza para seguir viviendo. Para los más grandes nuestro mensaje es que busquen incansablemente recuperar a ese niño interior que seguro está ahí pero que por diversas circunstancias de la vida se va opacando. La alegría y la inocencia de los niños es lo que más nos estremece”, contó el rey Gaspar.

Para completar la trilogía del mensaje llegó Melchor, que con su abundante y oscura barba dijo: “Es una sensación muy especial ver a los chicos cuando bajamos del cerro. Deseamos que sea una noche muy linda, bendecida y llena de la magia y la felicidad que ellos se merecen”.

Si bien en esta cabalgata no se entregan juguetes ni golosinas (ya que resulta imposible que los Reyes -que deben recorrer el resto del mundo- se detengan en ese momento a dar sus regalos a cada chiquito), con la simple presencia de los tres personajes los niños están realmente felices.

Así lo contó, por ejemplo, la mamá de Ignacio (11) y Pedro (7). “El más chiquito de mis dos hijos está muy entusiasmado porque por primera vez podrá ver a los Reyes Magos que tanto adora. Siempre les prepara el pasto, la fruta y el agua para esperarlos cuando pasan por nuestra casa”, confesó Adriana, que junto a su marido Sergio llevaron a sus hijos a la cabalgata del cerro.

Más de 200 artistas, entre músicos, actores y bailarines, estaban listos anoche para darle color a este espectáculo mágico que muchos pequeños mendocinos desean presenciar cada 5 de enero.

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