La presidenta cuestionó a los docentes de Santa Fe por no aceptar un básico de $4.025. "Tienen tres meses de vacaciones y jornadas laborales de cuatro horas", remarcóCristina Kirchner inauguró ayer el 130º período de sesiones ordinarias del Congreso. El gobernador Bonfatti se ubicó a escasos metros.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner destacó ayer, durante la apertura del 130º período de sesiones ordinarias del Congreso, la reciente oferta salarial del gobernador Antonio Bonfatti a los docentes públicos y privados provinciales. La alusión de la jefa del Estado implicó un reproche a los maestros santafesinos (que ya pararon por 48 horas en plena paritaria) y pareció marcarles la cancha a los dirigentes gremiales del sector de distintos puntos del país que vienen transitando una negociación similar.
"Con motivo del Bicentenario de la bandera (el lunes pasado en Rosario), he charlado con el gobernador de Santa Fe, el señor Bonfatti, quien me dijo que ofreció 4.025 pesos de básico, cuando en otras provincias —los docentes— habían aceptado cifras muy inferiores", sorprendió la presidenta durante su discurso en la Cámara de Diputados (ver página 8).
El pronunciamiento coincidió con un llamado de urgencia a una nueva reunión paritaria a dirigentes de la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé) y del Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop). Y mientras Cristina desgranaba su discurso, las partes volvieron a verse las caras en el Ministerio de Trabajo provincial. Una discusión que, tras la huelga del martes y el miércoles (y otras dos de 48 horas fijadas para el 6 y 7 y el 14 y 15 de marzo), pasó a cuarto intermedio para hoy, a las 11.
Por eso, las reacciones fueron inmediatas. "Es importante la referencia que hizo la presidenta respecto de la política salarial, en particular, la mención sobre el gremio docente. Nos puso como ejemplo", dijo Bonfatti. Asimismo, Sonia Alesso, secretaria general de Amsafé, advirtió: "La presidenta está mal informada" (ver aparte).
En un tramo de su extensa alocución, la jefa del Estado afirmó que "en Santa Fe (los docentes) no aceptaron un básico de 4.025 pesos y en otras provincias se conforman con menos". De hecho, los maestros provinciales acaban de rechazar un aumento del 21 por ciento escalonado.
Pero Cristina recordó que, desde 2003 hasta la actualidad, el "salario testigo" que fija la paritaria docente nacional "aumentó 651 por ciento".
"No digo que sea la panacea, pero para trabajadores que gozan de estabilidad frente al resto, con jornadas laborales de 4 horas y 3 meses de vacaciones, ¿cómo es posible que sólo tengamos que hablar de salarios y no de los pibes sin clases?", planteó frente a gobernadores, miembros de su gabinete, legisladores e invitados especiales.
La mandataria indicó que "el promedio de ausentismo nacional es del 24,18 por ciento", tras lo cual habló de "una situación francamente preocupante".
Luego de asegurar que en Santa Cruz el salario docente en bruto supera los 4.300 pesos y el ausentismo llega a "47,12 por ciento", pidió "mucha colaboración" a los maestros.
"Tengo un gran aprecio por todos los docentes, pero sinceramente y de corazón creo que quedaron atrapados en una lógica que era la de otro país", concluyó Cristina.
Bonfatti, en tanto, celebró que la presidenta haya puesto como "ejemplo" su oferta salarial. Paralelamente, la ministra de Educación santafesina, Letizia Mengarelli, se mostró optimista de poder alcanzar hoy un acuerdo con los gremios.
La sintonía entre Nación y provincia respecto de la paritaria docente también tiene una lectura política: tan sólo dos días antes, el socialismo había criticado la impronta kirchnerista que marcó el acto del Bicentenario de la bandera.
Un aluvión de reproches sobre la Casa Rosada que impulsaron el ex gobernador Hermes Binner y el ex intendente y actual senador provincial Miguel Lifschitz. Nada menos.
Otros frentes
La paritaria con los estatales (ATE y UPCN) pasó a un cuarto intermedio para hoy, a las 11. Las partes avanzaron ayer en la discusión de algunas alternativas. En tanto, los municipales agrupados en la Festram pararán el miércoles y el jueves en rechazo a la última oferta salarial. No obstante, irán hoy a la cita paritaria.
Alesso: “La presidenta está mal informada”
La secretaria general de Amsafé, Sonia Alesso, recogió el guante tras las palabras que la presidenta, Cristina de Kirchner le dedicó a los docentes durante su discurso de apertura del 130º período de sesiones ordinarias del Congreso. La gremialista, de reconocida adhesión al kirchnerismo, le pidió a la primera mandataria no caer “en el discurso de la derecha de que los maestros trabajan poco y son vagos, porque en la provincia eso ya lo vivimos en la época de (el ex gobernador Carlos) Reutemann, donde se destruyó la escuela”.
El cruce de palabras se dio el mismo día que comenzaron las clases en las escuelas públicas de la provincia y se interrumpió el diálogo entre los gremios docentes y la Casa Gris. En el marco de la paritaria se resolvió pasar a un cuarto intermedio y continuar con la reunión hoy, a las 11, en la sede del Ministerio de Trabajo de Santa Fe.
Alesso consideró que “la presidenta está mal informada, debe haber hablado con el gobernador (Antonio) Bonfatti y repitió lo que los funcionarios (santafesinos) han dicho en todos los diarios. Se equivoca en el sentido de pensar que un docente que gana 3 mil pesos debe estar conforme con su salario”. De esta manera le respondió a los dichos de la presidenta respecto a los salarios y el nivel de ausentismo (ver aparte).
Los entredichos llegan en medio de la discusión paritaria entre la provincia y los gremios docentes santafesinos, que rechazaron un aumento del 21 por ciento escalonado..
“Considero que es un error que se haya planteado que los docentes tienen 3 meses de vacaciones y trabajan cuatro horas diarias”, subrayó Alesso, para quien lo que la primera mandataria “no dice es que un docente que trabaja 2 turnos durante 20 años, en todas las estadísticas da que se termina enfermando de la voz o con afecciones psicosomáticas”.
Cristina elogió la gestión del transporte en Rosario
En tren de sumar críticas al jefe de Gobierno porteño, Cristina Fernández de Kirchner terminó rescatando la gestión del transporte urbano de Rosario. “La única ciudad que tiene subte en la República Argentina es la ciudad de Buenos Aires. Los cordobeses no tienen subte, los rosarinos no tienen subte. Ni la intendenta socialista de Rosario ni el intendente radical de Córdoba me pueden pedir que les administre las líneas de colectivos de cada una de sus ciudades, que son ciudades muy grandes y también son de la oposición”, disparó la presidenta contra Mauricio Macri.
El cuestionamiento de CFK al jefe de Gobierno porteño fue el tramo de mayor virulencia política en el discurso presidencial en la Asamblea Legislativa. La decisión de Macri de negarse a recibir el traspaso del subte, desconociendo el acta acuerdo firmado entre las partes, ya había sido abiertamente criticado por la plana mayor del kirchnerismo, desde el jefe de Gabinete, Juan Abal Medina, hasta el vicepresidente, Amado Boudou.
Y Cristina le sumó mayor argumentación al recordar que la Capital Federal comenzó a “ejecutar” ese acuerdo de traspaso del subterráneo con la aplicación de un aumento tarifario “del 127 por ciento” en el valor del boleto, en enero pasado. Luego de enfatizar que hubo “mucha cobertura mediática” a esa decisión del gobierno de Mauricio Macri que llevó el boleto del subte “a 2,50 pesos”, la mandataria remarcó que la Casa Rosada cumplió “todas” sus obligaciones, entre la ampliación del sistema hasta el barrio porteño de Retiro de la línea E. Al respecto resaltó que la obra se hizo con “recursos federales”, siendo Buenos Aires la única que cuenta con esta modalidad de conectividad.
Sugestivamente, casi al mismo tiempo que la jefa de Estado citaba el sistema de colectivos local para reforzar su embestida contra el líder del PRO, la intendenta Mónica Fein aludía a la Nación y cuestionaba el reparto de subsidios al interior decidido por la Casa Rosada. “En el transporte público masivo hay variables que es necesario discutir. Las facilidades para la renovación de flotas o la distribución de subsidios, tal cual la conocemos al día de hoy, es claramente discriminatoria para con las ciudades del interior del país”, enfatizó la jefa comunal en la apertura de sesiones ordinarias del Concejo.
“Las empresas del AMBA (Area Metropolitana de Buenos Aires) -continuó Fein- tienen acceso a créditos del Banco Nación para renovar flota, recibiendo además el 73 por ciento del total de los fondos de todos los subsidios al transporte urbano de pasajeros. Sabemos que el esquema de subsidios está cambiando y consideramos fundamental que las ciudades del interior sean consultadas sobre cómo implementar los cambios, los que deben tener en cuenta las particularidades de cada una de ellas, de manera de no lesionar nuevamente con inequidades sus derechos”.
De esta forma, Fein dejó asentada la preocupación que existe en la Municipalidad respecto a la implementación del SUBE en todo el país, que implica dejar de subsidiar a las empresas para direccionar los recursos a los propios pasajeros. El municipio sospecha que el cambio puede traer aparejado menos partidas. l
Una defensa del polémico y fracasado tren bala
Licitado, adjudicado pero nunca ejecutado, el polémico tren bala que el kirchnerismo proyectó para unir Córdoba, Rosario y Buenos Aires fue defendido ayer por la presidenta en su discurso ante la Asamblea Legislativa. “Cuando propuse hacer un tren de alta velocidad me mataron, despectivamente. Propios y ajenos, no hablo solamente de la oposición. Hasta los de nuestra propia fuerza criticaban el hecho de cómo se iba a hacer esa inversión”, recordó la mandataria.
El faraónico emprendimiento, cuestionado por gran parte del arco opositor y especialistas por la materia, implicaba una inversión superior a los tres mil millones de dólares y naufragó en 2009 en plena crisis financiera internacional.
Tras recordar los cuestionamientos recibidos a la iniciativa, Cristina Fernández agregó: “Seguramente, algunos de esos que me criticaban, cuando ahora vayan a Brasil de vacaciones y puedan hacerlo en un AVE, de alta velocidad, de San Pablo hasta Río de Janeiro, van a decir “qué lindo”. Van a ir mirando por la ventanilla; aunque, por ahí, viendo cosas no tan lindas como las que tenemos nosotros, porque allí hay más problemas que los que tenemos nosotros, desafortunadamente. Pero quiero recordarles que a mí me mataron por intentar que (la firma francesa) Alstom hiciera un tren modelo para transporte de pasajeros entre Buenos Aires-Rosario, que más tarde llegaría a Córdoba y era financiado precisamente por Alstom, que además, por cierto, es muy buena empresa en materia ferroviaria”.
El tren bala fue ideado y licitado durante la gestión de Néstor Kirchner. De inmediato cosechó críticas de la oposición, entre ellos el ex gobernador Hermes Binner, que consideraba prioritario avanzar antes con la recuperación del tendido ferroviario existente. Y también fue cuestionado por especialistas en la materia, quienes lanzaron la consigna “Tren para Todos”, como contrapartida federal al proyecto que buscaba unir sólo tres ciudades del país.
A poco de asumir su primer mandato, la presidenta adjudicó la concesión al consorcio Veloxia, integrado por la firma francesa Alstom, la española Isolux y las empresas de capitales nacionales Iecsa y Emepa, el 16 de enero de 2008.
La obra quedó sin efecto en gran medida por la crisis financiera internacional. El proyecto contemplaba una compleja ingeniería financiera proveniente de un crédito de largo plazo del banco francés Netixis y una garantía especial de títulos públicos argentinos díficil de colocar en tiempos de turbulencia global.
La Federal volvió al subte porteño
Tras calificar como “un episodio bochornoso” la decisión del gobierno porteño de rechazar el traspaso del subte, la presidenta prorrogó por 30 días la custodia de la Policía Federal en el sistema. La medida se efectivizó ayer por la tarde, y de inmediato los choferes levantaron la medida de fuerza y se normalizó el servicio.










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