"Es un gran orgullo tener en Tres Arroyos una calle con el nombre de Slebos", señaló el intendente Carlos Sánchez, durante el acto desarrollado ayer al mediodía, donde se impuso el nombre de Maestro Slebos al pasaje ubicado en la calle paralela a avenida Almafuerte y Uruguay, entre Rauch y la ruta 228, en el barrio Atepam.
También formaron parte del homenaje al ex director del Colegio Holandés tres de sus cuatro hijos: Mariche, Federico y Robbie, quienes viajaron especialmente a Tres Arroyos para participar del acto. Sólo estuvo ausente su hija Geraldine, quien reside desde hace años en Estados Unidos, donde se desempeña como docente en escuelas públicas.
El jefe comunal manifestó que "hablar del maestro Slebos me toca muy de cerca, porque viví toda mi adolescencia a una cuadra del Colegio Holandés. Yo tuve la suerte de conocerlo, pero no como alumno, sino como vecino".
"Muchas veces me encontré con él en el almacén de Di Paolo", recordó Sánchez, acotando que "el maestro imponía un gran respeto. Pero además de respetarlo, me generaba un gran cariño, como vecino y profesor".
Destacó que "por todo esto el recuerdo del maestro es muy fuerte para mí" y agradeció al programa PEMTA del CRESTA por la iniciativa de "ir poniéndole a calles de la ciudad nombres de la talla del maestro Slebos".
También agradeció al Concejo Deliberante por "haber plasmado este proyecto en una ordenanza" y señaló que "es un orgullo escuchar a los hijos del maestro Slebos, quienes dijeron que sus raíces están en Tres Arroyos".
"Queremos que Tres Arroyos siga siendo una comunidad con raíces fuertes, que nos marquen un futuro que seguramente va a ser mucho mejor para todos", finalizó el jefe comunal.
En representación de la familia de Cornelio Slebos, hizo uso de la palabra su hijo Federico, quien reside en Puerto Madryn. "Cuando llegué a Tres Arroyos me preguntaba qué tipo de personaje hay que ser para tener una calle con el nombre de uno", expresó.
"Después de hablar con muchas personas pude comprobar toda la carga afectiva y de amor que mi padre depositó en cada uno de ustedes. Hoy tengo más claro qué significó él para esta ciudad y para la comunidad holandesa", afirmó.
Federico remarcó que "el hecho de que las instituciones de Tres Arroyos hayan elegido el nombre de un maestro para denominar a una calle de la ciudad habla muy bien de esta comunidad".
Por último, subrayó que "después del paseo que realicé cuando llegué a Tres Arroyos pude certificar que las raíces están intactas, que nuestro amor por la ciudad está intacto. Seguimos siendo tresarroyenses en nuestro corazón, como lo fue nuestro padre".
Por su parte, la directora del Nivel Primario del Colegio Holandés, Valentina Pereyra, agradeció "a la dirección del CRESTA, a sus alumnos y a la coordinación del PEMTA, por haber pensado en el maestro Slebos para imponer su nombre a esta calle".
También agradeció al Concejo Deliberante "por la voluntad de tratar el expediente y sancionarlo el pasado 4 de abril" y al intendente Sánchez y todo su gabinete, quienes "colaboraron con nosotros con mucho entusiasmo".
Relató parte de la historia del maestro Slebos, contando su llegada a Tres Arroyos y sus inicios en el viejo Colegio Holandés, cuando la institución funcionaba en un establecimiento rural.
"Cuando llegó a Tres Arroyos, Meester (como se lo conocía a Slebos) aprendió el idioma y las costumbres de este pueblo tan lejano a sus tierras. También aprendió a respetar sus propias costumbres y su propia identidad", puntualizó.
Pereyra remarcó que "la idea de este reconocimiento es exaltar la figura de este maestro amoroso, que impartía disciplina, a veces con una sonrisa y otras veces con un reto".
Recordó que su esposa se hizo cargo del internado del Colegio Holandés y agregó que Slebos no sólo fue maestro, sino que "también trabajó en la cosecha, fue guía de turismo en Bariloche y siempre aprendió cosas de los lugares que visitó".
"Nos enseñó el amor por el deporte, dado que era un apasionado del fútbol", expresó la directora del Colegio Holandés, acotando que "también fue un hombre de la cultura".
Finalmente, recalcó que "podemos decir con orgullo que amamos a Slebos, porque fue, es y será un gran maestro", añadiendo que "nos ha ayudado a entender lo que significa ser un buen educador".
A su vez, la profesora del CRESTA, Stella Gil, puntualizó que "durante un seminario elaboramos un proyecto para ponerle nombre a algunas calles de Tres Arroyos que no lo tenían" y acotó que "la consigna era poner nombres de ciudadanos y habitantes de nuestra ciudad".
"Para la identidad de los pueblos es muy importante que en las calles se reflejen los nombres de quienes las transitaron, de aquellas personas que hicieron algo por la ciudad", completó.
Informó que los alumnos hicieron "un relevamiento de algunos personajes y el nombre que más gravitó fue el de Cornelio Slebos" y añadió que "así se elaboró el proyecto de ordenanza para imponer el nombre de Maestro Slebos a este pasaje del barrio Atepam".
En el marco de la ceremonia, el pastor Leopoldo Mali señaló que "queremos agradecerte Señor porque a través del maestro Slebos y de su ejemplo, hoy podemos seguir aprendiendo".
"Padre te confesamos que necesitamos muchos Meester, necesitamos muchos hijos tuyos que dediquen sus vidas a las tareas que les encargaste de acuerdo a los dones de cada uno", indicó Mali, acotando que "estamos seguros que si así lo entendemos vamos a vivir en una sociedad mejor, en un país mejor, en un mundo mejor".
"Slebos fue un ciudadano ejemplar", expresó ayer el embajador de Holanda, Hein de Vries, durante el acto donde se impuso el nombre de Maestro Slebos a un pasaje del barrio Atepam.
Manifestó que "para mí éste es un domingo muy particular" y agregó que "no conocí al maestro Slebos, quien fue un gran educador, lo cual es un honor".
Finalmente, destacó que "estoy muy feliz de poder visitar la ciudad de Tres Arroyos, donde existe una colectividad holandesa muy importante".

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