En la UTN Rafaela se dicta, desde el año pasado, la Maestría en Desarrollo Territorial. El director de este posgrado, Pablo Costamagna, trazó un balance “muy positivo” porque “logramos una formación de calidad y porque estamos instalando en esta región un espacio que ayude a pensar los temas del territorio”.
Reconocido por su especialización en el estudio de desarrollo local, Costamagna recordó que esta Maestría es la primera que se implementa en el interior del país y la segunda en toda la Argentina.
-La Maestría cerró su primer año ¿Cómo evalúa los resultados?
- Fue un esfuerzo muy grande de la UTN de instalar una Maestría de este tipo. Cuando hace un año lanzábamos este proyecto nos planteamos, entre los objetivos, tener una formación de calidad. Participaron docentes de prestigio Alburquerque, Arocena, García Serrano, dos especialistas vascas en innovación, por lo que consideramos que a este primer objetivo lo fuimos cumpliendo. La segunda meta era instalar un espacio en la región que ayude a pensar los temas del territorio, lo cual lleva más tiempo porque es necesario integrar esfuerzos de diversas instituciones, como el INTI, el INTA, las municipalidades de Rafaela, de Sunchales y diversas comunas. De todas formas, gradualmente vamos fortaleciendo este espacio, estamos avanzando. Así en el primer año estamos alcanzando los objetivos que habíamos definido inicialmente.
-¿Cuál fue la actitud de los alumnos?
-Hay 30 alumnos, y lo realmente importante es que no abandonó ninguno, lo que es anormal en una maestría de estas características. Es más, a mitad de año sumamos al director provincial de Desarrollo Rural del Ministerio de la Producción. A través de este contacto permanente, podemos afirmar que los alumnos están conformes. Ahora vamos a ingresar en una etapa en la que, además de cursar, tienen la responsabilidad de la tesis. La idea es que puedan estudiar temas que contribuyan al desarrollo regional.
-Paralelamente se advierte una intención de generar contactos con instituciones del exterior.
-Sí, porque tenemos un tercer desafío que es el de conectar a la Maestría con centros de pensamiento a nivel internacional. Es decir, es importante producir conocimientos propios a nivel regional pero también lo es crear redes a través de las cuales puedas aprender lo que están haciendo los que son los mejores en el mundo en esta materia. Por eso estamos trabajando con la Universidad italiana de Ferrara, con las organizaciones vascas de España, con un Programa del BID-FOMIN que se llama Conectadel, de manera de nutrir a la región de conocimientos de punta. Y en este esquema hemos firmado un convenio con el Instituto de Desarrollo Local (IDL) de la Universidad Católica de Uruguay y de la Universidad. Es un desafío de largo plazo.
-Como especialista en desarrollo territorial, que la Maestría se consolide debe ser una satisfacción para usted.
-Claramente. Es una satisfacción personal, pero en el medio de un andamiaje institucional. Porque termino siendo un operador de una idea que se percibía, que se manifestaba de alguna forma. En Rafaela y en gran parte de las regiones de Argentina y Latinoamérica, encontramos un límite en el desarrollo territorial y por eso, en lo que es una nueva etapa, debemos agregarle `cabeza´. Significa desarrollar estudios específicos e investigaciones. Es tener un montón de gente joven estudiando, capacitándose y reflexionando sobre este proceso. Ahí está la satisfacción. Es volver a ver que la región se anticipa en un tema estratégico, como en otros de desarrollo territorial, y decide dedicarle esfuerzos a largo plazo.
-¿Se trata de conceptualizar y después llevar a la práctica?
-Como decía un profesor que tuve en la Universidad de Ferrara, la cuestión central es formar una red de agentes públicos y privados que puedan trabajar para la transformación del territorio, esto en términos de construir o mejorar un modelo inclusivo y con mayor competitividad.
-Además hoy parece todo tan vertiginoso…
-El territorio es un organismo vivo que cambia todo el tiempo, que se favorece o sufre a partir de su relación con el mundo, con la Nación, que son absolutamente dinámicos. Tenés que leer los cambios que se producen aquí y allá para repensar cómo hacés más factible el desarrollo de tu territorio.
-¿Cómo será el 2012 de la Maestría?
-Vamos a centrarnos en tres grandes ejes: innovación y desarrollo, cultura y desarrollo y por último planificación estratégica. En el medio de todo esto vamos a meter fuerte el trabajo de tesis. Construir un espacio de debate lleva tiempo. En todo el primer año hicimos hincapié en aprender a escucharse, a debatir, a buscar consensos. El desarrollo territorial tiene dentro de su espíritu la búsqueda de consensos. Otro dato es que tenemos la intención, al menos así lo ha expresado el Decano, de realizar cada dos años nuevas cortes como se denomina en el lenguaje académico. Serían nuevas camadas que estudien cada dos años los temas del territorio.
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