La madurez social y oficial permitió a los riojanos expresarse en paz

Es que el operativo de seguridad ejecutado para garantizar la integridad de las miles de personas que participaron este jueves, a la misma hora, de actos tanto en respaldo del Ejecutivo provincial como en rechazo a su política pro minera resultó un éxito.
Pese a que sólo 100 metros de distancia separaban posiciones antagónicas, las autoridades y la gente estuvieron a la altura de la situación, dejando que cada cual exprese su opinión, sin inconvenientes ni daños de ninguna índole.

Es sabido que en los últimos tiempos La Rioja es noticia nacional por las grandes diferencias que tienen un importante sector de la población, el gobierno y afines, respecto de su rechazo o aval al desarrollo minero en nuestro territorio, pero esta vez podemos decir que mostró otra faceta pero de carácter positivo.

Es que pese a que estas diferencias se mantienen intactas y este jueves ello quedó expresado en las calles capitalinas, también quedó claro que es posible que miles de personas con posiciones antagónicas puedan expresar su opinión a la misma hora y con apenas 100 metros de distancia, sin que haya habido inconvenientes de cualquier índole.

Es obvio que para que ello ocurra se conjugaron tres aspectos claves. Una madurez del pueblo riojano que salió a manifestar su postura con respeto y en paz, ya sea respaldando el modelo de gobierno que implementa la gestión Beder Herrera (en el Paseo Cultural), como expresando su rotundo rechazo a la minería a cielo abierto (en Plaza 25 de Mayo).

A esto se sumó un trabajo que es digno de destacar de las autoridades que tuvieron a cargo el operativo de seguridad para controlar y resguardar la integridad tanto de la gente como de los bienes públicos y privados.

Recordemos que por orden del ministro de gobierno Felipe Álvarez, casi 500 policías participaron del operativo. Estos no llevaban armas ya que desde un principio la intensión fue que los agentes cumplan una tarea de prevención, que finalmente arrojo resultados positivos y dejó que una jornada que a priori resultaba de alto riesgo, se desarrolle con completa normalidad.

Por ello, lo vivido el jueves es de una importancia relevante, ya que La Rioja pudo demostrarle al país y a sus propios comprovincianos, que pese a que miles de personas no comparten ni están de acuerdo en cuestiones tan sensibles como la minería, todos pudieron manifestarse simultáneamente en un marco de respeto y paz, como debe ser.

Otra cuestión es quien tiene o no la razón respecto del apoyo o rechazo al desarrollo de la actividad, pero para ello deberemos esperar, ya que todavía queda mucho por debatir entre las partes pro y anti, si es que finalmente se produce el esperado intercambio de posiciones que por ahora no pudo darse.

Esta si es una cuenta pendiente, que sería bueno subsanar y saldar en el corto plazo, para terminar con una división que no le hace bien a la provincia ni a su gente.

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