Madres mexicanas se movilizaron por la aparición con vida de sus hijos

Madres mexicanas se movilizaron por la aparición con vida de sus hijos
Mientras en el país norteamericano se celebraba el Día de la Madre, un grupo de mujeres marchó al Distrito Federal y le reclamó respuestas al gobierno sobre el paradero de miles de jóvenes en todo el territorio.
Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, exigían las mujeres frente a la casa de gobierno, llevando unas pancartas con las fotografías de sus familiares desaparecidos. La imagen, plenamente identificable con la historia argentina desde hace 35 años, se actualizó ayer en todo México, cuando un grupo de madres decidió movilizarse para pedir respuestas a las autoridades sobre el paradero de sus hijos. Si bien no existen cifras oficiales sobre desapariciones, la relatoría para México de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señaló en 2011 que había recibido un reporte sobre más de 5000 denuncias.

Mientras en todo México se celebraba el Día de la Madre, unas 300 mujeres se reunieron en la capital del Estado y otras tantas en las distintas ciudades septentrionales del país con un pedido común: la aparición con vida de sus hijos. Su movilización había comenzado el martes cuando dos caravanas partieron de las capitales de los estados norteños de Chihuahua y Coahuila rumbo a la capital. Su lucha, mucho tiempo antes.

María Luisa Valdez, de 43 años, llegó desde la localidad de Ciudad Juárez, limítrofe con EE UU, para reclamar por la desaparición de su hijo, Mario Alberto Bustamante, y su cuñado el 9 de abril del 2010 luego de que presuntamente policías los detuvieran en Veracruz, en el Golfo de México, a donde habían ido de vacaciones. Tras su desaparición les dijeron que agentes municipales los habían detenido afuera del hotel en el que se hospedaban y los habían entregado a la Policía Federal, quienes supuestamente los trasladaron a por lo menos dos ciudades. ¿La razón de la detención? Nadie se las dijo y ninguna autoridad les ha ayudado para encontrarlos. “Con esta marcha esperamos que se conmuevan las autoridades y que hagan algo, que ya paren esto”, exclamó Valdez, quien alzaba una pancarta con la fotografía y los datos de su hijo.

Leonor Martínez Flores, de 52 años, también caminaba con una imagen de su hijo, Vicente Rojo, quien desapareció el 21 de marzo de 2009 en la ciudad norteña de Piedras Negras, en el estado de Coahuila. Su hijo, entonces de 28 años, salió junto con otras 21 personas desde su comunidad en el Estado de México hacia la frontera para vender pinturas a bordo de camionetas. Ya en Piedras Negras, un presunto grupo criminal interceptó dos de los vehículos y se llevó a las 12 personas que iban en ellas, incluido Rojo. “Allá nos dijeron que podrían haber sido Zetas”, dijo Martínez, quien también cree que pudieron haber sido paramilitares. “Le pido a Calderón que de favor nos lo traiga con vida, porque ya son tres años”, añadió.

La única respuesta oficial hasta el momento ha sido la creación, hace unos meses, de una fiscalía para atender a víctimas del delito, uno de cuyos mandatos es atender los casos de desaparecidos. Sin embargo, las madres no han encontrado respuesta a sus reclamos aún.

México está convertido en “un cementerio nacional” y los gobiernos, estaduales y federal, “se resisten a buscar y entregar a las cerca de 10 mil personas que han sufrido desaparición forzada”. Esa fue la denuncia con la que las “Madres buscando a sus hijos e hijas y buscando justicia” se hicieron oír en el centro del Distrito Federal Mexicano. Como parte de su protesta hoy esperan ser recibidas por la procuradora General de México, Marisela Morales, y por el ministro de Gobernación, Alejandro Poiré.

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