La madre de Santiago Urbani, el joven que fue asesinado hace un año durante un robo en su casa de Tigre, aseguró hoy que si el gobernador Daniel Scioli tiene las manos atadas en la lucha contra la inseguridad, "se tiene que ir".
Además, la mujer sostuvo que "cada vez son más los casos, estamos con un grado de violencia terrible" y aseguró que en materia de seguridad "estamos peor que en 2009".
Rapazzini señaló también que la justicia "nos tortura a nosotros, mientras tanto ellos (delincuentes) siguen haciendo sus vidas".
En este sentido, agregó, los derechos humanos "son de ellos no nuestros" y explicó que también se defendía a "los chicos que militaban, de los hijos y nietos y de los delincuentes".
En tanto, le pidió al gobernador bonaerense que "si tiene como expresión de deseo que los crímenes aberrantes tengan penas aberrantes, que tome medidas para que sea así" y que sus dichos no queden sólo para las cámaras de televisión y porque luego "estos pibitos, en seis meses están en sus casas".
"Este gobierno va a hacer la plancha hasta las elecciones, no van a tomar ningún tipo de política ni medida porque como tenemos una bandera progresista no se puede hacer nada, y estas cosas si me preocupan", señaló.
Por otra parte, Rapazzini consideró que "el pueblo tiene que salir entero a la calle", que se manifieste espontáneamente en todo el país para pedir seguridad.
"Acá nos están matando y la gente sale de a sectores, todos se van sumando a las marchas después de que te matan", sostuvo.
Santiago Urbani fue asesinado el 10 de octubre de 2009 de un escopetazo en la cabeza luego de que cuatro personas, entre ellas dos adolescentes, lo interceptaran en la puerta de su casa cuando llegaba con su automóvil y lo obligaran a entrar en la vivienda, donde sustrajeron dinero, una notebook y varias joyas.


Comentá la nota