La mamá de la chica que murió quemada el 18 de noviembre, quiere que la Justicia le entregue a la beba de seis meses, que está al cuidado de la familia de su papá.Por Nancy Garnica
Primero, me dijeron que tenía que ir a los tribunales de Familia y, después, a la Asesoría de Menores, pero no tenemos una respuesta concreta”, lamentó Noemí. Tras enterrar a su hija en Corrientes, la madre de “Roxi” se abocó a pedir la guarda de la nieta. “Ella está en Villa Centenario. Mi hija Silvina la fue a buscar, apenas nos enteramos del ataque de Roxana, y ellos no se la quisieron dar”, recordó la mujer de 40 años.
Noemí se refiere a los padres y hermanos de Elio que vivían con la pareja y la beba, hasta el viernes 16 de noviembre pasado, cuando sucedió el hecho. “Yo vivo sólo con mi marido, y la nena podría estar más cuidada con nosotros. Por un problema de riñón, Mía tiene que tomar una medicación hasta el año y no creo que ellos se la den como corresponde y le hagan los controles médicos que precisa”, dijo convencida.
El dolor de Noemí comenzó hace dos semanas, alrededor de las 23, cuando le avisaron que Roxana había sufrido quemaduras en el 62% del cuerpo. Primero, le contaron que su hija se había quemado “accidentalmente”, mientras descansaba en su cuarto. “Elio le dijo a los médicos que una vela se cayó sobre el colchón donde mi hija estaba, y se prendió fuego” recordó Noemí.
Pero mientras le curaban las heridas, que él también sufrió en las manos, supuestamente por ayudar a su pareja, la Policía fue hacia la casa a corroborar el relato. Al llegar, los efectivos supieron que la luz “nunca” se había cortado, como Elio había asegurado, y tampoco encontraron el colchón quemado. Tras incautar de la pieza una botella de alcohol, el fiscal del caso ordenó que lo detengan de inmediato y lo imputó “por homicidio simple”.
Debido a las quemaduras, el joven de 24 años se encuentra internado y detenido en una clínica de Ciudadela. “Como él es empleado metalúrgico, se está atendiendo allá por su obra social”, sostuvo Silvina Vallejos, la hermana de la víctima, que murió en el Gandulfo, tras agonizar durante dos días.
El inicio de la relación amorosa
Era tan solo una adolescente, de 17 años, cuando Roxana Vallejos conoció a Elio Enrique en un club barrial de Lomas, donde se hacían fiestas familiares. Ella era un colegiala , de Ingeniero Budge, y él un empleado metalúrgico, de 22 años, que vivía con su familia, en Villa Centenario.
El amor “les pegó fuerte” y, apenas ella cumplió los 18 años, se fueron a vivir juntos a la casa de él. “Un día agarró la mochila y no volvió más. Después, supe que estaba conviviendo con él”, recordó Noemí, la mamá de ella. Más tarde, la cigüeña “les traería” a Mía, la beba de seis meses que está al cuidado de la familia de Elio.
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