Sandra Vega tiene 36 años y es madre de un niño de 6 y trillizos de un año y tres meses de edad. Todos sufren asma y alquilan una casa en el Barrio Tomás Mason, pero sueñan con acceder a la casa propia.
Vega tuvo a los trillizos de forma prematura (nacieron a las 29 semanas de gestación) y padecieron bronquiolitis. Fueron separados para acceder al tratamiento: las dos niñas fueron derivadas a General Pico y ella se quedó en Santa Rosa con el niño.
Posteriormente, uno de ellos estuvo 14 días internado en Terapia Intensiva. Además, Vega vivía en casa de su madre para ahorrar dinero, pero explicó que "todos fuman y a nosotros, asmáticos, no hacía muy mal", señaló.
Entre el aire contaminado y la cantidad excesiva de gente en la casa materna, Vega decidió irse y alquilar una vivienda, pero reconoce que su sueldo "desaparece rápidamente".
Por eso, planteó su deseo de que la visiten las asistentes sociales para que verifiquen cómo vive con sus pequeños y pueda acceder a una vivienda del Instituto Provincial Autárquico de Vivienda. "Tengo toda la voluntad y las ganas de pagar la cuota, pero me gustaría hacerlo para que al final sea mío y no un alquiler, que además, es mucho más alto", finalizó la mujer.
Comentá la nota