El Banco Macro insistió y al final lo consiguió. Compró el Banco Privado, cuyo principal activo es una cartera de unos 300.000 usuarios de tarjetas de crédito. La operación se había dado por caída un mes atrás, cuando la Unidad de Investigación Financiera (UIF) se puso a investigar ciertos movimientos de dinero de accionistas del Privado, lo que hizo retroceder Macro en su intención compradora.
La compra se había anunciado por primera vez en marzo. El precio: 23,5 millones de dólares.
Ayer, el Macro informó que la transacción se concretó luego de que el superintendente de Entidades Financieras y Cambiarias, Carlos Sánchez, se reuniera con compradores y vendedores para determinar si todavía había interés en avanzar con la operación.
Días atrás, cuando se daba por caída la operación, se insinuó que el freno a la venta del Privado reflejaba internas en el directorio del BCRA y una suerte de “castigo” al Macro por supuestas críticas de Jorge Brito al papel del Central.


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