El macrismo buscará ahora prohibir a los ‘trapitos’ y ‘manteros’

Tras la maratónica sesión de la reforma del estatuto docente la semana pasada, el PRO quiere aprobar una batería de proyectos para antes de la re- asunción de Macri

Luego del cuarto intermedio, tras la maratónica sesión de la semana pasada en la Legislatura porteña en medio del debate por la reforma docente, el macrismo intentará hoy aprobar una batería de proyectos que considera clave para su segundo mandato y que también prometen despertar polémica, como prohibir la actividad de los denominados “cuidacoches” y “limpiavidrios” y otro que ordena retirar a los “manteros” de la vía pública.

Con el apuro del recambio legislativo, que comenzará a regir desde el próximo sábado, la actual composición de diputados retomará la última sesión ordinaria del año, que también promete extenderse por varias horas, con el fantasma de los incidentes vividos la semana pasada. Como parte del paquete de proyectos que el PRO busca aprobar para el segundo mandato de Mauricio Macri como jefe de Gobierno porteño, pretende la prohibición de “trapitos” y “limpiavidrios”, a través de una modificación del Código de Contravenciones actual. No obstante, desde la oposición presentaron un despacho alternativo que impulsa, en cambio, la creación de un registro de los trabajadores que ejercen esta actividad.

Por otra parte, será tratado el articulado de reforma también a un artículo del Código de Contravenciones que, en la actualidad, posibilita el uso del espacio público para actividades lucrativas “por mera subsistencia”. El macrismo pretende de esta manera apoyar el reclamo de los comerciantes de la peatonal Florida en su pelea con los “manteros”.

En el recinto también se abordará la licitación pública para concesionar los espacios conocidos como “bajos de autopista”; la creación de un registro en el que figure el ADN de violadores y abusadores sexuales; y la venta de una veintena de inmuebles del gobierno porteño para fin de recaudar fondos que serán destinados a obras de remodelación y equipamiento del Teatro General San Martín y su Centro Cultural, y del Museo de Arte Moderno.

Se prevé también que los legisladores debatan la construcción de un nuevo centro comercial, gastronómico y cultural, con capitales privados, en los terrenos situados entre la calle Bolívar y la media manzana entre Balcarce y Paseo Colón.

Y finalmente, el oficialismo porteño insistirá con tratar la modificación del Código de Planeamiento Urbano para habilitar el controvertido centro urbano de lujo que IRSA quiere levantar en la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors.

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