Ayer estuvo en Mar del Plata y hoy irá a Tandil y a Balcarce; definirá su proyecto el año próximo
Sin parar de saludar gente y seguido por camarógrafos propios que registraron cada uno de sus pasos como si fuera protagonista de un reality show, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, estuvo en estas playas con ritmo típico de campaña electoral, y desde aquí ratificó sus aspiraciones presidenciales y lanzó incluso una advertencia a Francisco de Narváez, su ex compañero de ruta en los últimos comicios. "Está trabajando en un proyecto personal; no es coherente con lo que propusimos a la gente el año pasado", afirmó.
Mientras el empresario y diputado nacional nacido en Colombia busca en la Justicia que se lo autorice para ser candidato a presidente de los argentinos, Macri consideró que con De Narváez deberían mantener la propuesta que los llevó a ganar las legislativas del año pasado en la Capital Federal y en el territorio bonaerense.
"Si así nos fue bien, deberíamos volver a aquello", dijo el jefe de gobierno porteño, en referencia al acuerdo inicial que definía que unos se abocarían a la provincia y otros asumirían el desafío del proyecto nacional.
Personas del entorno más próximo a Macri aclararon que este tránsito por caminos paralelos no impide que puedan volver a compartir con De Narváez un mismo plan.
La recorrida de ayer, compartida con varios legisladores de su fuerza incluyó una reunión con dirigentes y seguidores marplatenses de Pro y por la noche una comida con empresarios locales. Estas salidas son habituales y le permiten sostener el contacto directo con el interior. Hoy Macri llegará a Balcarce y luego a Tandil, donde descansará el resto del fin de semana.
"Estamos recorriendo el país para sumar y durante el año que viene ya veremos con quiénes podemos ampliar el frente", explicó Macri, que abrió bien amplias las puertas para reforzar su proyecto político. Recordó que en sus equipos hay dirigentes radicales y peronistas, algunos de estos últimos entre sus más cercanos colaboradores.
Elogio a Duhalde
Por eso, también tuvo palabras de reconocimiento para otro aspirante presidencial por el justicialismo, Eduardo Duhalde, de quien recordó que en 2003 le ofreció postularse para el cargo máximo en las elecciones que, finalmente, ganó Néstor Kirchner. Ayer dijo aquí que rechazó aquella oferta porque sentía que le faltaba experiencia. Hoy, luego de su paso por Boca Juniors y su gestión al frente de la ciudad de Buenos Aires, cree que tiene trayectoria y edad para ir por más.
"A mis 50 años, es el momento", dijo. Aunque con risas de por medio, reconoció que todavía debate en familia un detalle para aparentar menos: "Me voy a sacar el bigote, que me dejé a los veintipico para que los más grandes me vieran con más autoridad en la empresa de mi padre", anticipó.



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