Macri fue procesado y denunció una maniobra del kirchnerismo

Macri fue procesado y denunció una maniobra del kirchnerismo
Para el juez Oyarbide, es "partícipe necesario" de una asociación ilícita dedicada a las escuchas telefónicas. También fue procesado el ex ministro de Educación, Narodowski. En cambio, fue sobreseído el ministro de Seguridad, Montenegro.
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, fue procesado sin prisión preventiva en la causa que lo investiga por participar de una asociación ilícita que intervenía de manera ilegal teléfonos de dirigentes sociales, políticos, y hasta de miembros de su propia familia. Se le trabó un embargo por 250 mil pesos.

El juez que lleva adelante la investigación, Norberto Oyarbide, procesó también al ex ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, por haber sido el responsable de la contratación estatal del ejecutor de esas operaciones de espionaje, Ciro James. Para Narodowski, el embargo es de 100 mil pesos.

El magistrado sobreseyó, en cambio, al ministro de Seguridad porteño, Guillermo Tristán Montenegro, hasta hace muy poco tiempo ex colega suyo del fuero federal: fue titular del juzgado que sigue este expediente, y que subroga Oyarbide. Esa decisión podría permitirle al juez de la causa evitar que la Cámara de Casación resuelva quitarle el manejo del expediente, algo que pidió el funcionario porteño.

Entre otras resoluciones, Oyarbide pidió la declaración indagatoria de Osvaldo Chamorro, ex subjefe de la Policía Metropolitana, la flamante fuerza que generó el escándalo de las escuchas. El ex jefe e ideólogo de la "metropolicía", Jorge "El Fino" Palacios, seguirá preso, igual que el espía James. Oyarbide procesó también a dos jueces de Misiones, José Luis Rey y Horacio Enrique Gallardo, acusados de ser quienes vehiculizaron a través de la Justicia la intervención de los teléfonos que escuchó ilegalmente James.

Es la primera vez en la historia de la democracia moderna que un funcionario de tan alto nivel como un jefe porteño es procesado en medio de su gestión.

Macri ya avisó que aún así no renunciará a su cargo. Se defendió denunciando a su "verdugo" judicial, Oyarbide, a quien acusó de formar parte de una maniobra política organizada por los Kirchner: "Antes que empiece la causa, mi procesamiento estaba escrito", aseguró en su primera aparición pública después de que trascendió el fallo judicial.

El jefe de Gobierno porteño encabezaba un acto en Chacarita relativo a anuncios de la Metropolitana. A su lado se podía ver a dos "metroagentes" vestidos con elementos de choque, como cascos y escudos, y a parte de su Gabinete, entre ellos al sobreseído Montenegro: el martes, este funcionario deberá enfrentar una interpelación en la Legislatura porteña. Ayer, desde su entorno dejaron trascender que lo haría acompañado de todo el gabinete porteño.

Es justamente en ese ámbito parlamentario donde Macri deberá ahora defenderse frente a esta insólita situación judicial. La oposición ya prepara una comisión investigadora sobre el caso de las escuchas e incluso se analiza la posibilidad de que se le inicie un juicio político.

Esta semana, tras la votación de la interpelación a Montenegro, quedó demostrado que el macrismo perdió poder político en la Legislatura. Aún así, la jefatura porteña se muestra confiada de que el juicio político en contra de Macri no se concrete.

En su acto en la Chacarita, se vio a Macri algo golpeado, pero aún así firme en su contraataque. Parado y con un micrófono en la mano, denunció que la decisión de Oyarbide estaba escrita de antemano, y la describió directamente como una operación de los Kirchner en su afán por quedarse en el poder más allá del 2011. Ante preguntas de la prensa, que lo interrogó sobre esa grave denuncia, Macri y sus funcionarios no descartaron la posibilidad de iniciarle un juicio político a Oyarbide. El macrismo insistió con mostrar su fastidio porque, según dijeron, el magistrado no los había notificado de su resolución pero sin embargo a primeras horas de la tarde ésta ya se había filtrado a la prensa. "Es extraño que ustedes vengan a contarme algo que el juzgado dice antes de que esté escrito", ironizó, mientras todo el tiempo volvía sobre la idea de que su procesamiento es parte de una maniobra K: "El oportunismo siempre existirá. Esto se trata de algo que va a terminar en el 2011, esa Argentina que usa al Estado de forma autoritaria se termina". En algún momento también intentó mostrar su fortaleza: "Todo el mundo me pide que no afloje".

Fue recién a la noche que el juez convocó a su juzgado a los abogados de las partes para informarles sobre su polémica resolución, que tiene más de 600 carillas. Eran casi las diez cuando los letrados dejaron Comodoro Py. La oficina de Oyarbide era casi la única de ese edificio gigantesco que permanecía con la luz encedida.

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