Macri, preocupado por el enfriamiento de la economía

Afectaría los ingresos de la Ciudad, dice. Podría impactar en las obras públicas.

Se habló toda la semana de la frase con la que Mauricio Macri retomó su dialéctica contra Cristina Kirchner: “Quiere fundir a la Ciudad”, dijo en medio de una cuidada puesta en escena, fiel a la estética PRO, con recortes de diarios reproducidos en gigantografías que reseñaban la historia de desencuentros entre ambos gobiernos. Se esté o no de acuerdo con los argumentos que expuso, lo cierto es que detrás del embate, el jefe de Gobierno dejó al desnudo una preocupación que no tiene que ver con otra cosa que con un problema de caja. A Macri, como al resto de los gobernadores, le sobran urgencias y le faltan recursos. Pero Macri avizora un problema adicional y ese problema comienza a perturbarlo: sus economistas de confianza le advierten el peor escenario para su proyección electoral.

Un escenario con desaceleración pero sin crisis.

Un escenario que le afectaría la gestión en la Ciudad pero que no alcanzaría a cambiar del todo el humor social.

“Mauricio ya siente la desaceleración y está preocupado.

La recaudación en la Capital no es la que se esperaba, pese a los aumentos del ABL”, contó a Clarín una altísima fuente del Gobierno de la Ciudad. En el primer trimestre del año, según los cálculos que se habían trazado, la recaudación disminuyó en algo más de 150 millones de pesos . En un presupuesto de 32 mil millones de pesos parecería poco pero, si la tendencia continúa, en el segundo semestre podría haber inconvenientes en la realización de algunas obras.

“ Ya hay luces amarillas , por no decir anaranjadas en la gestión”, contó uno de los economistas de confianza del jefe de Gobierno. Macri se reúne, alternativamente, con cuatro economistas que le trazan un panorama nacional e internacional: su ministro de Hacienda, Néstor Grindetti; el director de la fundación Pensar, Miguel Braun; el director del Banco Ciudad, Federico Sturzenegger y el consultor Carlos Melconian.

Grindetti realiza un monitoreo de la caja semana por semana y lo compara con estadísticas de los últimos años, en los que la recaudación daba saltos siempre hacia arriba. Hay varios datos que lo inquietan.

La venta de propiedades acumula una caída del 11% en el primer trimestre, se patentaron menos autos y hay menor actividad comercial.

Pero hay un dato que lo inquieta sobremanera: en abril, con respecto a 2011, la tasa de aumento de ingresos brutos – el principal impuesto de la Ciudad, ya que representa el 70 % de la recaudación – fue del 28 %, c asi la mitad de la velocidad del crecimiento que se había dado en marzo (42,3%). Los datos figuran en la página de Rentas de la Ciudad.

“En la última reunión de Gabinete, Grindetti nos advirtió a los ministros que podía haber algunos problemas en la segunda aparte del año.

Generó una suerte de alarma”, confió uno de ellos.

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