Macri planea duplicar el ABL para las propiedades del sur de la Ciudad

El aumento del tributo forma parte del proyecto de Presupuesto que el PRO enviará a la Legislatura en diez días. Afectará a todo el distrito en base a los precios de mercado. Las subas varían entre el 40 y el 100% según el barrio.
En la Ciudad de Buenos Aires, cuna del boom inmobiliario argentino, hay más de 1,7 millones de propiedades registradas que pagan, en forma anual, el impuesto de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL). Ese tributo implica el 6,5% de todos los ingresos de la Ciudad y es cobrado por el gobierno porteño en forma anual. Hasta ahora su valor no puede superar el 1% del costo de la propiedad cuya valuación tiene dos precios paralelos: el precio fiscal que tasa el Estado para cobrar ese impuesto y el “valor de mercado”, es decir, el total contante y sonante que cualquier comprador paga cuando adquiere una propiedad porteña. Frente a esa disparidad, que encierra una gran diferencia en pesos y dólares, la administración de Mauricio Macri prepara un proyecto de presupuesto para el año próximo, que generará la duplicación de ese tributo en la zona sur y en otros barrios de la Capital. Para hacerlo, los expertos tributarios del PRO tienen en mente, como objetivo de máxima, conseguir que los porteños paguen la tasa de ABL basados en el precio de mercado y no en las valuaciones que tiene el Estado, más conocidas como “valor fiscal”, una cifra mucho menor a los precios que se pagan en dólares en las mesas de compra–venta del Real Estate porteño. “Si todos los porteños quisiéramos vender ese 1,7 millón de propiedades al valor fiscal, todos juntos cobraríamos 25 mil millones de dólares, una cifra que sólo alcanza a comprar una multinacional pero mucho menor al total que el mercado inmobiliario pagaría por todas las propiedades de la Ciudad”, graficó el legislador porteño del macrismo Álvaro González, uno de los mayores expertos tributarios del PRO y presidente de la Comisión de Hacienda y Presupuesto de la Legislatura porteña.

Ayer, el ministro de Hacienda del gobierno porteño, Néstor Grindetti, confirmó la presentación de un proyecto de aumento del ABL, pero su hombre en la Legislatura negó que se trate de “un impuestazo”, y argumentó que, en el territorio porteño, existen cientos de miles de casas antiguas que son vendidas en dólares y pagan un gravamen basado en una tasación en pesos. Esa diferencia, que los macristas y varios miembros de la oposición consideran “una distorsión”, tiene una íntima explicación técnica con consecuencias políticas: hasta ahora, ningún porteño paga más del 1% del valor de su propiedad, y a partir del año próximo, si la Legislatura lo aprueba, los aumentos tendrán una variación que va del 40% al 100% en todos los barrios de la zona sur, en Palermo, y en las demás comunas que no fueron alcanzadas por el último aumento del impuesto, votado en 2007 y aplicado a partir de 2008. “Desde entonces, todas las jurisdicciones comenzaron con un plan para actualizar el ABL, entre ellas, la provincia de Buenos Aires que, en 2007 recaudó 12 mil millones de pesos y ahora llegó a los 24 mil millones”, contó a este diario uno de los especialistas del PRO que monitorea la evolución del aumento de esos impuestos en todo el país.

Con esos datos, los diputados del PRO dentro del viejo Concejo Deliberante se preparan para llevar a la Ciudad la experiencia bonaerense que acuñó Daniel Scioli de la mano de su “ex sabuezo fiscal”, Santiago Montoya que terminó eyectado del gobierno de La Plata luego de una serie de diferencias con la administración sciolista, aunque ahora regresó con nuevos bríos para asesorar el gobernador.

Esa experiencia forma parte del arsenal de argumentos que cocina el PRO para conseguir que la Legislatura apruebe el aumento del ABL antes del 10 de diciembre de este año, cuando el cuerpo legislativo cambie la mitad de sus 60 diputados. Para llegar a esa fecha, este viernes, antes del fin de semana largo, el bloque del macrismo mantuvo una reunión reservada con los representantes del Frente para la Victoria (FPV). Según un asistente, el encuentro estuvo encabezado por el presidente del bloque PRO, Cristian Ritondo, y por Juan Cabandié, cabeza de los diputados kirchneristas.

El ABL no fue el único punto de la agenda de negociación. También fueron mencionadas otras iniciativas del PRO, como una nueva Ley de Ministerios para cambiar el futuro Gabinete de Macri a partir de 2012 y los nombramientos de los funcionarios que ocuparán los cargos en organismos descentralizados como la Auditoría 0 y la Sindicatura General de la Ciudad. Sin embargo, el principal desacuerdo tuvo que ver con el ABL y la nueva base imponible que pretende el macrismo. Al igual que los demás bloques opositores, los representantes del FPV asumen la necesidad de la actualización, pero no acuerdan con atarlo al valor de mercado. Según el PRO, todo el dinero que acumula el cobro del ABL en un año, sólo significa el 6,5% del presupuesto porteño, una cifra similar a lo que junta la comuna por patentes. “¿Por qué los montos son similares?”, se preguntó un diputado del macrismo. Según él, existe un dato que lo explica: “Las patentes de los autos se actualizan todos los años por la tasación de las aseguradoras, pero el ABL tiene un valor fiscal que es mucho menor a los precios del mercado, por eso, el total de ambos impuestos es similar, cuando el ABL debería aportar el 15% de toda la recaudación”, sostuvo. En la oposición no están de acuerdo, pero admiten que tampoco están en contra, mientras buscan la forma de encontrar una síntesis entre los números del fisco y las imparables cifras de un mercado que ahora se lanza a la conquista de la zona sur.

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