La comisión de Presupuesto de la Legislatura le dará dictamen mañana al proyecto que autoriza al Ejecutivo a emitir un bono de 220 millones de pesos para pagar indemnizaciones a 4000 recolectores de basura. Cliba finalmente pagará y seguirá operando en la Ciudad al menos hasta el nuevo llamado a licitación.
El mes pasado, el bloque macrista en la Legislatura había buscado sin éxito colar este bono junto a la ampliación presupuestaria de 3400 mil millones de pesos.
Pero la resistencia de la oposición a tratar todo en el mismo paquete, motivó que el oficialismo porteño propiciara un debate más extenso del expediente que se tradujo en algunas reuniones de la Comisión de Presupuesto que preside Rogelio Frigerio.
Esa comisión se reunió ayer para avanzar con la norma y mañana al mediodía se reunirá de nuevo para darle dictamen al proyecto y sancionarlo en las próximas sesiones con 31 votos.
Además de este proyecto, el PRO buscará también el dictamen para emitir otro bono por 100 millones de dólares para obras viales. Esa suma se utilizará para construir nuevas bicisendas y ampliar la red del Metrobús.
Las empresas
El bono para pagarle a Moyano contempla las indemnizaciones de unos 4 mil recolectores de residuos de la Ciudad, tras un acuerdo entre Macri y el líder de la CGT.
Las empresas que actualmente recolectan la basura son Cliba (del Grupo Roggio), Urbasur, Aesa, Níttida (de Emepa) e Integra (de Pescarmona) y le reclamaban al gobierno unos 370 millones de pesos para hacer frente al pago millonario que Moyano viene exigiendo desde 1998, cuando la empresa Manliba, perteneciente al grupo Socma (relacionado con el Grupo Macri), dejó la concesión de la basura.
El gobierno porteño reconoció sólo 177 millones de esa suma, lo que sumado al IVA alcanza los 220 millones que conforman el bono. De esa suma, 55 millones se destinarán a Cliba, 12 a Urbasur, 32 a Aesa, 38 a Nitida y 40 a Integra.
Marcha atrás de Cliba
Este medio anticipó que en un primer momento, Cliba no quería hacer frente al pago de las indemnizaciones y que por esta razón quería retirarse de la Ciudad.
La firma del Grupo Roggio incluso recibió tres ofertas fuertes para vender la empresa y se había inclinado a venderle el paquete accionario a una firma brasileña. Pero la operación fracasó después de la decisión de la presidenta Cristina Kirchner de nacionalizar parte de YPF, que espantó a los inversores.
Como Cliba no encontró entonces un nuevo oferente, seguirá operando en la Ciudad. Su intento de abandonar el servicio quedó plasmado en un simple trámite administrativo. Hoy aparecieron publicados en el Boletín Oficial los decretos que aprueban el acuerdo del gobierno porteño con las empresas de recolección por las indemnizaciones, a excepción de la firma de Roggio.
El decreto autorizando el acuerdo con Cliba será publicado en las próximas semanas, puesto que en el momento del acuerdo con el resto de las firmas, la empresa de Roggio ya había decidido su partida y terminó iniciando su trámite con el gobierno semanas después.
De todos modos, aún corren fuerte las versiones que indican que Cliba no participaría de la licitación que el gobierno porteño espera lanzar en diciembre de este año para que las empresas que ganen tengan la concesión de la recolección de residuos por ocho años.




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