El jefe de Gobierno anunció junto al ministro Lemus la Cobertura Porteña de Salud, que ofrece beneficios extras a los domiciliados en la Capital. Para la comisión de Salud, la medida no aporta soluciones y es "propagandística y discriminatoria". El plan se lanza con el sector cruzado por denuncias de falta de insumos y personal.
La iniciativa promete a unos 600 mil porteños sin cobertura sanitaria, recibir atención y medicamentos gratuitos. “Esto es por un lado propagandístico y por otro, discriminatorio, porque no termina con la crisis en los hospitales públicos”, advirtió a La Política Online el opositor presidente de la comisión de Salud de la Legislatura, Jorge Selser. “Para mejorar la atención, en todo caso, se necesitaría personal, insumos y obras”, agregó Selser, quien impulsa un proyecto de declaración que pide la renuncia del ministro Lemus.
Si bien, Macri anunció que el CPS le dará a los porteños que no tengan obra social “la cobertura de una prepaga”, fuentes vinculadas a la salud porteña subrayaron a LPO que el anuncio no logra ocualtar falencias graves del sistema público: "por caso, la semana pasada no había reactivos en el hospital Durand y en consecuencia no se podían hacer análisis de rutina", reclamo que se suma a la ya estructural falta de enfermeros y de anestesistas.
“Se designaron 47 anestesistas y esa falta estaría parcialmente cubierta” concedió Selser quien adelantó a LPO que se está organizando una convocatoria para poder cubrir baches urgentes en especialidades denominadas "críticas".
Ante la pregunta de por qué resulta tan difícil cubrir los puestos de enfermería, Selser explicó que un ingresante a un hospital público cobra 1800 pesos de bolsillo, “por estar todo el día en la trinchera”. “Lógicamente, prefieren tratar de entrar a un sanatorio privado”, agregó.
Las advertencias de la Auditoría
La Auditoría General de la Ciudad, detectó que en los hospitales Elizalde, Argerich y Zubizarreta hubo irregularidades en el manejo de riesgos medioambientales y falta de mantenimiento de equipamiento biomédico como los de climatización o tratamientos bactericidas. Mientrsa que en el Hospital General de Agudos "Dr. Juan Antonio Fernández" no se confeccionan historias clínicas de consultorio externo, lo que impide obtener la fecha de diagnóstico y el tiempo de espera quirúrgico.
Además, en todos esos centros de salud, las solicitudes de internación exceden la disponibilidad de camas; el recurso humano destinado al centro quirúrgico no alcanza para asistir la demanda de cirugías; ocho de los nueve quirófanos de uso diario no disponen de personal de planta para el turno vespertino; no hay turnos programados y la internación de pacientes a través de la guardia representa el 71,50% del total de internaciones promedio mensual, modalidad que no tiene en cuenta las prioridades de una lista de espera quirúrgica única.
El nuevo programa
Más allá de que esta implementación, sea la conclusión de una ley presentada por el ex jefe de gobierno Enrique Olivera, para Selzer se abren dos interrogantes luego del anuncio oficial: “¿Si hay una ley que dice que los hospitales son públicos y que eso es un derecho para todos, para qué refrendarla? ¿Y si hacen un carnet, esto supone que quienes lo tengan tendrán una atención prioritaria por ser porteños?”.
“Si los habitantes del conurbano o los que llegan de países limítrofes, serán de segunda por falta de credencial, estamos ante un hecho de discriminación”, agregó.
Olivera, por su parte, festejó la puesta en práctica del proyecto. “La Ley que en su momento sancionamos va a mejorar la atención de la salud de los 600 mil porteños sin cobertura médica, a los que se les brindará un servicio similar a la de una prepaga, a través de médicos de cabecera localizados cerca del domicilio de los pacientes y va a descongestionar al hospital público”, declaró a la prensa.
Para hacerse beneficiario del CPS, hay que concurrir con un DNI o certificación de domicilio en Capital al centro de salud u hospital más cercano al barrio, por lo que, solo podrán hacerse con la credencial quienes residan dentro de los limites de la ciudad. Para la legisladora del PRO Carmen Polledo, la lectura de la oposición es desacertada: “Esto debe leerse como un adicional para los porteños, pero no está dejando afuera a nadie”, le explicó a LPO y remarcó que el CPS apunta a que quienes residen en Buenos Aires pasen a formar parte de esta cobertura “extra”.
“Los beneficios son que, llamando al 147 podrán pedir turno con un profesional que les será asignado además de acceder a programas de vacunación, odontología y otros”, resaltó la diputada.
En el Ministerio de Salud informaron que el programa CPS ya tiene instalados puestos de atención al público en los hospitales Ramos Mejía, Tornú, Fernández, Argerich, Zubizarreta, Vélez Sarfield, Pirovano y Santojanni, y en los próximos días se sumarán el Penna y el Piñero y luego el Durand, el Álvarez y el Rivadavia. Y además, ya habilitó el pedido de turnos telefónicos dentro de las 48 horas de efectuarse el llamado al 147, para mujeres embarazadas y orientación pediátrica.



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