Se levantó temprano, repartió churros en la Plaza de Mayo, participó de la ceremonia de izamiento de la Bandera y se fue. El jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri, celebró a su manera el 202° aniversario de la Revolución de Mayo, sin participar del tradicional tedeum en la Catedral Metropolitana.
"Tiene un compromiso familiar", fue la explicación que dio la vicejefa de gobierno, María Eugenia Vidal, que lo representó en la ceremonia religiosa, a cargo de monseñor Jorge Bergoglio.
Acompañado por su gabinete, legisladores y autoridades militares, Macri encendió, pasadas las 8.30, el botón para el izamiento de la Bandera en la Plaza de Mayo. De la ceremonia participaron también alumnos de escuelas porteñas.
Mauricio Macri fue uno de los jefes de distrito que no participaron de los actos oficiales por el 25 de Mayo, que encabezó la presidenta Cristina Kirchner en San Carlos de Bariloche.
Otro fue el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, que presidió en Hernando los actos centrales de la provincia. No se privó de resaltar su "esperanza" de cobrar los fondos que su provincia le reclama a la Nación, aproximadamente 1100 millones de pesos.
En Santa Fe, el gobernador socialista Antonio Bonfatti también encabezó actos de celebración de la fecha patria, en la capital provincial. Allí apeló a "la participación de todos los sectores haciendo fuerza para el mismo lado" para solucionar los problemas del país..






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