Macri empezó a mirar al PJ y ya le arman un encuentro con Duhalde

De Narváez le alteró su plan de campaña. Y va por contactos con el PJ disidente.
¿Usted votaría a Duhalde como presidente?". La mayoría dice que no, que preferiría verlo lejos de la Casa Rosada. Pero la respuesta, invariablemente, se modifica cuando se altera la pregunta: ¿Usted valora la gestión de Duhalde durante la crisis? Un porcentaje abrumador responde afirmativamente y dice ver en el ex presidente a un piloto de tormentas. Los resultados de estas encuestas y trabajos de focus group fueron procesados en oficinas del PRO y terminaron por convencer a Mauricio Macri de que era necesario tender un puente con el caudillo de Lomas de Zamora. No es, por supuesto, el único motivo de la movida: Macri, ya lanzado a la carrera presidencial, buscar aislar a Francisco de Narváez y está dispuesto a acelerar los vínculos con el PJ disidente.

"Mauricio ya dio el okey y le estamos organizando un encuentro con Duhalde", reveló a Clarín una alta fuente del Gobierno porteño. Por ahora no hay fecha, pero podría gestarse para dentro de un mes. "Si Macri lo llama, vos sabés cómo es Eduardo: le dice venite a casa y tomamos un cafecito", le dijo un duhaldista de ley a un referente macrista, en la primera rueda de conversaciones.

En el macrismo, hasta no hace tanto, la sola mención del apellido Duhalde causaba resquemor. Adictos a las encuestas, a ninguno de los referentes del espacio se le ocurría pensar en él como posible aliado. Pero los tiempos cambiaron. La posibilidad de que de Narváez también compita en las presidenciales ablandaron algunas posiciones. "El lanzamiento del Colorado puso en crisis todo el diseño PRO", admitió uno de los estrategas.

Macri, en su escenario imaginario, pensaba que al menos un sector del peronismo anti-K vendría a buscarlo con los brazos abiertos. Se equivocaba: "Ahora es él el que tiene que salir a llamarlos porque si no le regala todo el espacio a De Narváez", cuenta uno de los pocos peronistas que habitan en el PRO. El jefe de Gobierno insistió en los últimos días que "respeta" a Duhalde y elogió su "capacidad de diálogo".

Macri parece dispuesto a negociar, aunque teme por los costos que puede llegar a pagar. Los peronistas Miguel Angel Toma, operador de Macri en la Ciudad, y el ex gobernador de Misiones Ramón Puerta, que además es su amigo, siempre le han hablado con crudeza: "El peronismo no es un bien mostrenco ni tiene vocación de pata". Macri nunca les prestó demasiada atención. "Si vos querés ir con parte del PJ tenés que hacer un frente", le susurraron hace unos días.

El conductor del PRO, aun con sus vacilaciones a cuestas, ha decidido comenzar la rueda de diálogos. En su entorno no descartan que de un día para el otro pueda levantar el teléfono para citar a Carlos Reutemann.

Mauricio es un dialoguista por naturaleza", señalan. Macri ha elogiado muchas veces a Alberto Rodríguez Saá, el gobernador de San Luis, y mantiene lazos con Mario Das Neves, el gobernador de Chubut. En el PRO se instaló la idea de que el candidato a vice tiene que ser un peronista "importante y anti-K".

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