No prevé hacer un acto tradicional, sino diez "minieventos"
Para el líder de Pro, la receta de los últimos días de campaña será simple: más anuncios de obras y compromisos de gestión futura, apariciones en medios de comunicación y una extensa serie de minieventos prevista para mañana a modo de cierre de campaña. Descartada, desde hace rato, quedó su participación en el debate que nueve candidatos (incluido el kirchnerista Daniel Filmus) protagonizarán en el cine Cosmos, organizado por la Universidad de Buenos Aires.
"Va a ser un cierre muy Pro", afirmaron a LA NACION. La idea es, tal cual suele hacer el macrismo, evitar los actos multitudinarios de cierre en los que el peso del aparato partidario se transforma en evidente.
Además de la previsible maratón mediática que le espera, Macri terminará su campaña por otros cuatro años de gestión a través de modestos actos en diez lugares característicos de la ciudad. "La idea es reafirmar los diez compromisos que hicimos durante la campaña", afirmaron desde el búnker Pro.
Ayer, en un local de Palermo, el jefe de gobierno firmó su compromiso con los adultos mayores y prometió que en los próximos tres años 60.000 vecinos adultos mayores de la ciudad de Buenos Aires recibirán botones antipánico para recibir asistencia médica y policial. Hoy será el turno de la última promesa: becas para los mejores alumnos de los colegios secundarios.
Optimismo y cautela
En el macrismo nadie quiere dar por ganada la primera vuelta de la elección. De hecho, hay coincidencias en que hasta ahora se mantiene la ventaja "de diez a doce puntos" que marcan las encuestas de opinión, entre ellas la de la consultora Poliarquía que publicó LA NACION en su edición del domingo. Todos, incluso Macri, dan por descontado que no habrá chance de evitar la segunda vuelta electoral, prevista para el domingo 31 y con Filmus como contrincante.
Para captar los votos que faltan se mantendrá la línea marcada por el gurú ecuatoriano Jaime Durán Barba y los responsables de campaña: evitar a toda costa la confrontación virulenta de ideas, mostrar logros de gestión y un contacto cotidiano con la gente. "Nada de contestar agresiones", fue la orden, que se aplicó ayer, a pesar de que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó que "Macri no debate porque es hueco".
El trabajo de proselitismo en la calle también se mantendrá en estas horas que faltan. "En el Sur arrasamos", suele confiar Macri, en referencia al sector más conflictivo de la ciudad que gobierna desde 2007. Dejó para después de las elecciones su armado nacional, aunque su primo, Jorge Macri, se lanzó formalmente ayer como candidato a intendente de Vicente López.





Comentá la nota