Mauricio Macri no esperará a conformar acuerdos partidarios con el PJ o la UCR para avanzar en su candidatura nacional.
El lanzamiento oficial será en noviembre de este año, acorde a lo que anticiparon en el partido. Y la idea por ahora será hablar de temas nacionales sin explicitar su candidatura.
Sin embargo, el macrismo tiene claro que para ganar en el 2011 -y sobre todo para gobernar el país- necesitan tener bastante PJ dentro de la alianza. En ese sentido, no parece casual que Macri haya designado como jefe de campaña a Humberto Schiavoni, un dirigente de la región NEA.
Se trata de un hombre que supo estar muy cerca de Ramón Puerta -fue su ministro de Economía en Misiones-, también pasó por el directorio de Yacyretá durante la presidencia de Eduardo Duhalde, y hoy está al frente de la Corporación Sur. De excelentes contactos con el peronismo del interior, su designación al frente de la campaña, parece un gesto al PJ disidente.
Pero la estrategia es fortalecer la propia fuerza antes de negociar con los peronistas. "Si no armamos primero, cuando llegue la hora de negociar el peronismo se queda con todo", afirmó no de los ministros más políticos de Macri.
Sobre el PJ disidente tanto Peña como Torello se muestran cuidadosos. Ambos confían en que finalmente los peronistas se acerquen y apoyen la candidatura de Macri, al igual que el Partido Demócrata de Mendoza y un grupo de partidos de centro.
El tridente ideal, plantean, sería Macri presidente, Gabriela Michetti jefa de gobierno y Francisco de Narváez en la provincia.






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