Disparos y golpes en el asalto a un micro en el barrio 150 Viviendas
Según informaron fuentes judiciales, el detenido es Brian Pradena (18), un joven con antecedentes por delitos cometidos en calidad de menor, y que permanecía en libertad pese a que tiene un juicio pendiente por otro violento asalto con armas a repartidores de una firma comercial.
El episodio se inició a las 6:15 de ayer en el complejo habitacional 150 Viviendas, situado al final del barrio San Francisco 1°, a la vera del arroyo Ñireco, cuando el conductor de un micro de la línea 61 de la empresa Tres de Mayo aguardaba en esa cabecera el horario para iniciar el recorrido.
Allí se presentaron dos asaltantes armados con una pistola y una escopeta, que efectuaron un disparo al aire para obligarlo a abrir las puertas del vehículo.
Una vez a bordo lo agredieron con golpes y puntapiés, y lo golpearon en la cabeza con el arma de puño, hasta desapoderarlo de su billetera con 250 pesos y un celular.
Lo que más impresionó a la víctima, sin embargo, fueron los repetidos intentos del que portaba la escopeta, de dispararle en la nuca y en las rodillas.
Los cartuchos no explosionaron, o el arma estaba descargada, pero el trabajador cargará en adelante con esa terrible sensación y experiencia en su memoria.
En esas circunstancias, el conductor de un micro que la misma empresa utilizaría como auxilio mecánico encaró a los asaltantes para ponerlos en fuga, pero le efectuaron varios disparos y debió ponerse a resguardo.
Uno de los proyectiles ingresó por una ventanilla lateral, perforó un asiento y al salir destrozó el parabrisas, justo del lado del conductor. "Se trata de individuos dispuestos a matar. Hoy la Policía enfrenta este tipo de situaciones", reflexionó al respecto el jefe de la Regional Tercera de Policía, José Luis Tejada.
Ayer por la tarde, poco después de las 14, la Policía realizó al menos dos allanamientos y logró detener a Pradena y secuestrar las armas presuntamente utilizadas en el asalto y la violenta agresión.
Como consecuencia de los hechos, la Unión Tranviaria Automotor (UTA) y la empresa Tres de Mayo decidieron suspender el servicio hasta las 150 Viviendas, y establecer la cabecera de la línea 61 en el cruce de Los Ñires y Anasagasti.
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