El concejal de la UCR en San Isidro, Jorge Álvarez, visitó el vivo de “Aquí no ha pasado nada”, espacio radial de Zona Norte Diario Online; allí se refirió a la estatización de YPF y el voto del radicalismo en el Congreso, al tiempo que opinó sobre la actualidad partidaria y la posibilidad de que Gustavo Posse sea la cara de la renovación de la Unión Cívica Radical en la provincia: “Gustavo Posse tiene un capital político en el espacio no kirchnerista o peronista muy grande, creo que no tiene techo”, destacó al tiempo que añadió: “¿Por qué limitarlo a la provincia de Buenos Aires? Si se debe soñar hay que ir por lo más alto –a la Presidencia- y que las circunstancias después te lleven a otro lugar”.
Al mismo tiempo agregó que “en relación a YPF hay que ubicarse en un contexto histórico. Este es un problema que se viene arrastrando en los últimos años y se da justo en un contexto esta aparición en la agenda, cuando el gobierno nacional se veía obligado a dar explicaciones de un caso de corrupción que salpica ni más ni menos que al Vicepresidente de la Nación, con implicancias desconocidas, porque lo que trae el caso Boudou-Ciccone no se sabe hasta donde llega. No se puede dejar de leer esta construcción de fervor patriótico en este contexto”.
“De todos modos siempre es ponderante la potestad del Estado Nacional sobre la política energética y en particular sobre los hidrocarburos”, continuó Álvarez.
En ese mismo sentido subrayó que “YPF debe ser analizada en 9 años de gestión del kirchnerismo, y 14 años del manejo de Repsol sobre la petrolera. Hay 9 años de acompañamiento en este vaciamiento. El gobierno construyó una contradicción que incomodó a más de uno y los partidos se vieron acorralados por esta estrategia política que los ponía entre la espada y la pared, “Estado Nacional o “enemigo de la patria” era la opción y no permitía discutir el presente, pasado y mucho menos futuro de YPF”.
Por otra parte, en cuanto a la constante puja entre sectores de la UCR por aliarse al FAP o al PRO, Jorge Álvarez reflexionó que “le hace daño a un partido político hacer propaganda para un lado o para el otro. Es ridículo cuando los dirigentes para diferenciarse internamente se muestran como socios de otro partido político, porque lo único que logran es debilitar a la UCR”.
Además, acerca de por qué cree que el radicalismo no logra hacer pie en la provincia de Buenos Aires, y a que se debe que a pesar de los malos resultados nacionales y provinciales San Isidro sigue trayendo satisfacciones para el radicalismo, el edil explicó que “San Isidro como virtud, defecto o como se lo quiera llamar, ha tenido desde Melchor Posse hasta hoy una capacidad de invulnerabilidad ante fenómenos electorales, eso ha sido una constante desde 1983 a esta parte. Creo también que la sociedad de San Isidro es muy particular, es un mosaico que refleja la totalidad de la Argentina y no de la provincia de Buenos Aires”.
En esa línea remarcó que “en el caso del radicalismo de la provincia de Buenos Aires, vive la esquizofrenia de tener dirigentes que pagan educación y salud privada para su familia, pero dicen representar a aquellos que mandan a sus hijos a la escuela pública y a los hospitales. Y eso es un problema, porque tenés una dirigencia que pertenece culturalmente a un sector social y una población electoral que está en otra cosa. Hay una contradicción que hace que para estos sectores sociales no sea una herramienta, y que para los sectores sociales que aspira representar el radicalismo tampoco lo sea. En esto alguien como yo que tiene 40 años y desea construir y mirar para adelante le abre un enorme interrogante, que es: ¿Hasta cuando bancamos esto?”.
Finalmente, consultado sobre si el intendente de San Isidro Gustavo Posse puede ser quien encarne esa renovación necesaria para la UCR en la provincia, el concejal opinó que “Gustavo Posse tiene un capital político en el espacio no kirchnerista o peronista muy grande. La administración de ese capital es puramente su decisión. Creo que no tiene techo, ¿por qué limitarlo a la provincia de Buenos Aires? Si se debe soñar hay que ir por lo más alto –a la Presidencia- y que las circunstancias después te lleven a otro lugar”.
“Pienso que tiene condiciones, pero no puedo responder esa pregunta yo sino él”, concluyó Álvarez.


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