Quienes trabajan en el lugar, hablan de numerosas falencias, encabezadas por el mal estado de los sanitarios y la falta de mantenimiento del lugar que, dicen, es "tierra de nadie".
Mientras tanto, desde el gobierno municipal, la secretaria de Planificación e Inversión Pública, Margarita Arregui, aseguró a EL POPULAR que "el lunes empezamos con la segunda etapa de obras en la Terminal de Omnibus, que incluye la construcción de los sanitarios a nuevo", en la planta baja del tradicional edificio de la avenida Pringles. Claro que, según admitió Arregui, "después habrá que seguir trabajando en el tema de la Terminal: hay que ir paso a paso de acuerdo con las cosas que se van necesitando".
"El primer reclamo, que era la ampliación de la playa de maniobras con el aumento del radio de giro y tres nuevas dársenas, ya fue satisfecho y ahora avanzamos con los nuevos baños", que serán construidos en el acceso a la Terminal, a la derecha del ingreso de la confitería y en la continuidad de la línea de boxes de las distintas empresas, que dan la espalda a la avenida.
Oscar Falacara, encargado de la empresa Plusmar, habló de los perros abandonados que entorpecen el tránsito normal de quienes se acercan a las boleterías, de la falta de personal en la oficina de informes y del estado de los sanitarios, así como de los jóvenes que se ofrecen como cuidacoches en el estacionamiento del lugar y "terminan durmiendo debajo de las escaleras" del lugar, lo que "determina un aspecto negativo".
Falacara sabe de lo que habla. Llegó a Olavarría en 1983 trasladado desde Mar del Plata por la empresa El Cóndor - La Estrella como supervisor y después de 25 años pasó a Plusmar. "He visto todas las terminales del país, a las que llegué haciendo arqueos y puedo decir que la Terminal de Omnibus es la imagen de cada lugar, la cara visible. La gente que va de paso no sale para caminar una, dos ni tres cuadras; entonces le queda esta imagen. Y acá, la Terminal no le interesa a nadie, los reclamos de los encargados de agencia no son escuchados y esto es tierra de nadie". En medio de su trayectoria, el hombre escuchó "hablar de proyectos faraónicos: estuve sentado con Eseverri padre cuando planeaba una nueva terminal en Ituzaingó Norte, con un puente que pasara por sobre la ruta 226, similar al de la avenida Colón, que no sirve para nada y todavía lo estamos pagando".
Lo cierto es que los animales abandonados en el clásico edificio diseñado por Vázquez Brust han traído más de una complicación para el normal desenvolvimiento de la actividad. Ahora han sido retirados, pero en su momento no sólo molestaron a quienes intentaban llegar a las boleterías, sino también a todos los que transitaban por el lugar, que se vieron expuestos a las deposiciones animales.
Otra cuestión ingrata para los trabajadores del sector es, además de la falta de mantenimiento, "el hecho de que no hay personal en las oficina de Informes para anunciar la salida de los micros". Eso produce inconvenientes sobre todo cuando hay salidas adicionales y a los coches les faltan pasajeros. "Nosotros tenemos que estar gritando, porque no hay otro lugar para ubicar a la gente que a lo mejor pierde un micro en determinado horario", explicó Falacara a Canal Local. Según su explicación, en algún momento se cedió un micrófono para cada boletería, pero eso "no fue productivo, porque aparece la chanza de una boletería a la otra, e inclusive gente ajena a la Terminal termina cantando por los micrófonos. Creo que a pesar de las inquietudes de todos los encargados de agencia, la Terminal no es escuchada, es tierra de nadie". En la sección Informes del lugar, algunos turnos quedan descubiertos por el descanso del personal allí destacado.
Los sanitarios del lugar exhiben un pésimo estado y por eso la Comuna decidió construirlos a nuevo, desplazándolos desde el subsuelo -un espacio que ya tiene clausurada la comunicación que cruza la avenida hasta la vereda de enfrente- a la planta baja. Sin embargo, la nueva ubicación no termina de conformar a quienes se desempeñan en el lugar cotidianamente y conocen su dinámica habitual.
La Terminal cuenta con personal de limpieza durante las 24 horas del día, pero quienes la ocupan como lugar de trabajo desearían verla "más cuidada, con un aspecto más lindo, tal vez pintada, con un poco más de atención", porque, claro, por el lugar pasan desde viajeros que buscan trasladarse hacia la zona de Cuyo y el sur argentino, hasta paseantes de Laprida, La Madrid o Bolívar.

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