Lula, en una guerra abierta contra los medios

Lula, en una guerra abierta contra los medios
Sectores aliados al gobierno se movilizarán hoy contra el sindicato de periodistas
RIO DE JANEIRO.- Ya en el último tramo de la campaña electoral, y tras la revelación de varios escándalos de corrupción que salpicaron a la candidata oficialista Dilma Rousseff, el gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva se enfrascó en una lucha directa con la prensa, a la que acusa de intentar favorecer a la oposición, mientras sus seguidores preparan para hoy un acto "contra el golpismo de los medios".

Convocados por el oficialista Partido de los Trabajadores (PT), la Central Unica de Trabajadores (CUT), la Unión Nacional de Estudiantes y el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), militantes progubernamentales se manifestarán hoy frente al Sindicato de Periodistas en San Pablo para condenar lo que consideran es una "campaña mediática para hacer caer" la candidatura de Rousseff.

La movilización llega luego de semanas en las cuales la revista Veja y los diarios Folha de S. Paulo, O Estado de Sao Paulo y O Globo publicaron detalles sobre un esquema de tráfico de influencias en torno de la ex jefa de Gabinete y ex mano derecha de Rousseff, Erenice Guerra, que debió renunciar al cargo.

"No aguantan ver el éxito del gobierno de Lula. Están desesperados y usan los órganos de prensa. Intentan provocar el desgaste de la campaña de Dilma", afirmó el presidente de la CUT, Artur Henrique, en referencia a la rival de José Serra, candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) en los comicios del 3 de octubre.

Pese a la oleada de denuncias, Rousseff se mantiene hoy como favorita con el 52% de las intenciones de voto, frente al 25% de Serra, según la encuesta de Vox Populi, publicada ayer.

"Los editoriales son muy agresivos, parecen panfletos de Serra. No podemos quedarnos quietos. El tono es electoral y no lo permitiremos. Eso puede influir en la elección", apuntó el secretario de Comunicaciones del PT, André Vargas.

Quien en realidad dio el banderazo para este enfrentamiento fue el propio Lula, que el sábado, durante un acto electoral con Rousseff, denunció a algunos medios de esconder una agenda política anti-PT. "Vamos a derrotar a algunos diarios y revistas que se comportan como si fueran un partido político y no tienen el valor de decir que lo son y tienen un candidato", dijo.

Y anteayer, haciendo alusión al grupo multimediático Globo, continuó con su arremetida: "Libertad de prensa no significa que puedan inventar cosas todos los días. Ya no tienen más aquel negocio de decir que si salió en la televisión es verdad, eso se acabó. Es verdad cuando es verdad. Pero el pueblo sabe cuándo es mentira".

Desde las filas del PSDB, que intenta aprovechar cualquier traspié gubernamental para evitar una humillante derrota, no tardaron en comentar sobre el conflicto. "No se sorprenden por la corrupción. Se quejan de las noticias que revelan la corrupción", destacó el presidente del partido, Sergio Guerra.

Por su parte, Serra cuestionó ayer la organización del "acto contra el golpismo de los medios" de hoy y subrayó que la prensa no puede dejarse presionar por el gobierno.

"Hoy tenemos un chantaje sobre la prensa. Lo digo como defensor de la libertad de nuestra prensa, incluso la de ustedes", indicó durante una entrevista con el canal Globo.

Tanto la Asociación Nacional de Diarios como la Orden de Abogados de Brasil criticaron con dureza los términos en que se expresó el mandatario. Incluso el presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se declaró preocupado de que el gobierno brasileño quiera acallar a la prensa independiente.

"Vemos un gobierno con deseo de seguir los pasos de otros gobiernos en América latina, donde se desarrollan actitudes muy fuertes contra medios que quieren mantener una línea independiente, que no siguen la línea del Estado, con reacciones negativas por parte del gobernante. Es el caso de Hugo Chávez, en Venezuela, y de la presidenta de la Argentina, Cristina Kirchner", indicó Alejandro Aguirre. "Es algo peligroso. Es definitivamente un caso de mucha preocupación", agregó.

En medio del fuego cruzado, O Estado de Sao Paulo reveló otro caso de supuesta corrupción que involucra al Palacio del Planalto. Según el periódico, el canal de TV oficial firmó un contrato por más de tres millones de dólares con una compañía de archivo digital, Tecnet, de la que es representante comercial el hijo del ministro de Comunicaciones, Franklin Martins, que además integra el consejo administrativo de la estatal.

Todavía faltan diez días para las elecciones, pero todo apunta a que el ambiente no se calmará.

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