Tras superar un cáncer de laringe mediante un largo tratamiento que comparó a “una bomba de Hiroshima”, el ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva reveló que tuvo miedo a morir y más aun de perder su voz, sin la cual estaría “muerto”, y descartó la posibilidad de buscar un nuevo mandato en los comicios de 2014.
“Yo me preocupaba más por perder la voz que por morirme. Si yo perdiera la voz, estaría muerto”, afirmó el ex mandatario, en una entrevista exclusiva que publica el diario brasileño Folha de São Paulo.
El ex metalúrgico que gobernó Brasil de 2003 a 2010 se reveló como un hombre “miedoso”: “Miedo, miedo, yo vivo con miedo. Yo soy un miedoso. No me digan: ‘No le tengas miedo a la muerte.’ Porque yo me quiero vivo”, dijo Lula.
Lula dijo también que le costó soportar el agresivo tratamiento para combatir el cáncer: “Uno no sabe qué es peor, si es la quimioterapia o la radioterapia... esta enfermedad, según creo, es la más delicada de todas. Es avasalladora. Yo vine acá (al Hospital Sirio-Libanés) con un tumor de tres centímetros y de pronto estaba recibiendo una Hiroshima dentro mío”, agregó el político de 66 años, quien admitió que, en algunos momentos del tratamiento, hubiera preferido estar “en coma”.
Según Lula, quien llegó a bajar 18 kilos de peso desde que se le diagnosticó el cáncer, el 29 de octubre del año pasado, el peor efecto del tratamiento fue la náusea que provocó: “La boca no soporta nada, nada, nada, nada”, dijo el ex presidente, quien sigue estando más de 15 kilos por debajo de su peso normal.
El miércoles último, los médicos responsables del tratamiento anunciaron que hubo una remisión completa del cáncer, y que ya no hay “indicios visibles” del tumor diagnosticado hace cinco meses. <
dpa

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