Recibe a sus pares de Rusia, China, Sudáfrica y la India para una serie de encuentros; reclaman más peso en las instituciones mundiales
Lula será el anfitrión hoy de una cumbre de jefes de gobierno y de Estado del grupo IBSA (compuesto por Brasil, la India y Sudáfrica) y mañana de una del BRIC (Brasil, Rusia, la India y China), en la que más allá de los temas de cooperación dentro de cada bloque, habrá también una intensa agenda política centrada en Medio Oriente y el controvertido programa nuclear de Irán, entre otros puntos.
Según evalúan los analistas diplomáticos, el objetivo de la política exterior impulsada por Lula desde 2003 es el de "marcar diferencias" con Washington y convertir a Brasil en un interlocutor importante en el escenario internacional, con derecho a un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en caso de que sea ampliado.
En la reunión del grupo IBSA -de la que participarán Lula; el premier indio, Manmohan Singh, y el presidente sudafricano, Jacob Zuma- se debatirán asuntos de cooperación en ciencia y teconología, así como el envío de ayuda para la reconstrucción de Haití. El gobierno brasileño informó que en esta cumbre será abordado también el conflicto entre palestinos e israelíes, para lo cual ha sido invitado el canciller de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Riad Malki.
Mañana, los miembros del grupo BRIC tratarán una agenda aún más amplia, centrada en la reforma de las instituciones financieras multilaterales y el G-20. La cumbre de los BRIC reunirá a Lula, a Singh y a los presidentes Hu Jintao (China) y Dimitri Medvedev (Rusia), que llegará procedente de la Argentina (ver Pág. 9).
En sintonía con sus últimos reclamos, los países BRIC buscarán fortalecer su postura para exigir mayor representatividad en los organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y retomarán las discusiones para la creación de una nueva arquitectura financiera en el marco del Grupo de los 20 (G-20 ).
Un tema caliente del BRIC es su defensa de una moneda alternativa al dólar para el comercio internacional. Brasil propondrá adoptar dentro del grupo un mecanismo similar al que implementó con la Argentina hace dos años, para sustituir al dólar por monedas locales.
"El gran factor que convoca es la necesidad de cambiar el gobierno internacional [tradicionalmente controlado por las naciones industrializadas]", explicó el coordinador del evento, el alto funcionario de la cancillería Roberto Jaguaribe.
"¿Dónde están la riqueza generada en el mundo y las reservas? Están en los países en desarrollo. Por lo tanto, ya no se puede contemplar la posibilidad de que un grupo de países ricos diga cómo se harán las cosas", enfatizó. Los países del BRIC representan el 42 por ciento de la población mundial -más de 1400 millones de personas-, cubren el 26 por ciento del territorio del planeta, y sumaron el año pasado el 23,4 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) global, según el gobierno brasileño.
El intercambio comercial en ambos grupos crece sin pausa y, en el caso del IBSA, subió de 2600 millones de dólares en 2003, cuando fue creado el foro, a casi 12.000 millones en 2009. En relación al BRIC, que celebró su primera cumbre en 2009, el comercio dentro del grupo pasó de 10.700 millones de dólares en 2003 a 51.700 millones de dólares el año pasado.
Para los propósitos brasileños de ampliar su influencia mundial, la crisis global de fines de 2008 significó un renovado interés internacional por las economías emergentes. En ese sentido, el embajador indio en Brasil, B.S. Prakash, afirmó ayer: "Nuestros países salieron relativamente bien de la crisis" y deben exigir un papel más protagónico en las discusiones globales.
En el marco de encuentros previos a las dos cumbres, 200 empresarios brasileños, 70 chinos, 35 indios, 35 sudafricanos y 30 rusos se reunieron ayer y anteayer en Río de Janeiro.

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