Un grupo de trabajadores de la curtiembre se acercaron al Municipio para entregarle una nota a la Jefa Comunal Rosso, preocupados por el posible cierre de la empresa. El viernes pasado los vecinos marcharon reclamando por la contaminación que provoca.
Antonio Alegre, integrante de la comisión directiva del Sindicato del Cuero, sostuvo en declaraciones al Bisemanario El Civismo que "más de 300 familias se van a quedar en la calle" si cierran las puertas de Curtarsa. Afirmó que los trabajadores están "abierto al diálogo" sobre la alternativa de la relocalización de la planta, aunque esto implicaría un plan a largo plazo. El tiempo estimado por los gremialistas es de 5 años.
El viernes a la tarde, los vecinos de la curtiembre se movilizaron, reclamando la clausura de la empresa, que contamina los alrededores.

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