Luis Miguel hizo vibrar anoche el Hipódromo del parque Independencia en el marco del "The hits tour", donde recorrió sus treinta años de trayectoria. El astro mexicano salió al escenario a las...
La primera canción en sonar fue "Mujer de fuego" perteneciente a su último álbum "Luis Miguel" (2010), para luego emprender un recorrido por sus primeros discos volviendo inmediatamente a 1993 con "Suave" de su disco "Aries". Le siguió "Si te vas", de "Nada es igual". A partir de ese momento, soltó las primeras palabras mientras ellas suspiraban: "Buenas noches Rosario, ¿cómo están? Es un placer enorme estar con ustedes, ojalá la pasen bonito. Arriba ese ánimo. Les agradezco la paciencia y el cariño".
La rutina siguió con "Contigo en la distancia", "La mentira" y "No sé tú", todas de su exitoso disco "Romance" (1991), que lo llevó a la fama. Minutos más tarde Luismi siguió enamorando con un compilado de boleros.
Tarde. Si bien el artista salió al escenario mucho más tarde de lo previsto (a las 21), algunos fanáticos tuvieron una previa muy glamorosa. Pasadas las 18.30, pudieron asistir a una carpa especialmente acondicionada donde se exhibieron videos del cantante y hubo degustación de comida y bebida. A esa hora, algunas de las asistentes se animaban a cantar "No sé tú" a viva voz. Habían pagado alrededor de mil pesos para estar ahí y luego seguir el show desde un sitio VIP. "Me encantó este aperitivo; estoy preparada par verlo como siempre soñé", dijo Marta a La Capital, quien había llegado a Rosario desde San Nicolás (Buenos Aires).
Después de la llovizna del atardecer, la noche comenzó sin nubes y el cielo dejaba ver la luna en todo su esplendor. Las mujeres, que formaban parte de casi el ciento por ciento del público, se mostraban eufóricas.
Alto. En cuanto al escenario, fue más alto que el que usó Arjona en su visita a la ciudad y se emplearon ocho grupos electrógenos para alimentar el espectáculo que constó con un despliegue imponente. Tanto que había en escena un total de nueve pantallas.
Luis Miguel llegó a Rosario el martes, a las 19, después de haber realizado cinco exitosos conciertos en Geba, Buenos Aires. El cantante se hospedó en el hotel Ros Tower con su equipo de más de 60 personas y por la noche fue a cenar a un restaurante local.
¿Las exigencias del astro mexicano? Para su camarín pidió tres velas grandes con aroma a vainilla, un árbol en maceta, 12 toallas blancas de mano prelavadas y otras 12 de baño. A la hora de hidratarse, Luismi solicitó 12 botellas de agua marca Fiji y 6 botellas de Vitaminwater. En la lista de pedidos también figuran nueces y frutas frescas, una lata de almendras ahumadas, té Throat Coat y bolsas de pretzels.
¿Su mayor excentricidad? Para los traslados exige un Porsche con vidrios polarizados y cortinas entre él y el conductor.
Muchas mujeres permanecieron durante las primeras horas de hoy en las cercanías del hipódromo ilusionadas con verlo pasar en el vehículo. Si bien no lo lograron, estaban conformes con un nuevo encuentro con su ídolo que, según dijeron, "no se olvida de Rosario porque le tiene un cariño especial". Entre ellas, Susana se animó a una frase impactante: "Las rosarinas somos las más lindas y estoy segura que le gustaría pasar una noche con nosotras".
El astro mexicano continuará con "The hits tour" en Córdoba donde se presentará mañana y el 27 de octubre.
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