Varios días después de la lluvia, el agua estancada provoca inconvenientes para los habitantes y comerciantes de la zona.
La lluvia fue un alivio para San Luis luego de varios día de sequía, pero como siempre, trajo también aparejados inconvenientes a los habitantes de la capital puntana, problemas que continúan varias jornadas después. Esa es la situación que viven los vecinos de avenida Lafinur llegando a Illia, quienes deben convivir con una “laguna semipermanente” desde hace días.
Al mal olor y los insectos que genera el agua estancada se suman pérdidas para los comerciantes de la zona que ven afectadas sus ventas ante la imposibilidad de sus clientes de estacionar o cruzar la calle en ese sector. Una situación que requiere de una solución urgente.
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