San Luis: sin respuestas, regresaron los vecinos del "Esperanza 2"

San Luis: sin respuestas, regresaron los vecinos del "Esperanza 2"
Las doce familias que viven en el complejo volvieron pero temen que la estructura ceda y los deje sin casa. El Monoblock todavía tiene las vigas que previenen el derrumbe.
“Según mi punto de vista estaban esperando un accidente grande para dar una solución y no es así", afirmó Mario, un vecino del edificio Esperanza 2, del barrio La Merced, que tuvo que ser evacuado de su casa por el miedo a un derrumbe.

Un día después del alerta, los inquilinos de la torre regresaron a sus casas, pero sin respuestas, ni arreglos. Temen perder sus casas. Aunque no hubo que lamentar heridos de gravedad, el problema desnudó viejas falencias que los habitantes habían denunciado durante años.

En un salón del GADA, que prestó el Ejército, unas quince personas, de las más de 70 evacuadas, ya esperan el colectivo de Transpuntano que los llevará de vuelta al barrio. Eran doce las familias que vivían en el monoblock. Cuando les dijeron que no era seguro quedarse, las que no estuvieron en el predio de Héroes de Malvinas, fueron a casas de familiares.

"Escuchamos un ruido, entonces llamamos a la policía y a los bomberos para ver qué podíamos hacer, eso fue el martes, y el miércoles recién fue el intendente (Enrique Ponce) porque si eso se caía iba a matar a alguien, pero nunca en diez años tuvimos respuesta de nadie”, relató. La plataforma del último piso del monoblock, que sostiene las escaleras y que hace las veces de balcón, cedió y puso peso en las de los pisos inferiores, los vecinos pensaron que pronto caería todo.

A la vuelta, el panorama no era más alentador. Las vigas que sostienen las plataformas no ofrecían mayor seguridad, incluso los más pequeños comentaron: "El Ejército es más lindo que la casa". Cerca del mediodía un colectivo de Transpuntano, los había acercado hasta el complejo de departamentos.

"Lo que pedimos es que se pongan una mano en el corazón y que nos den una solución como corresponde. Nosotros no pagamos los departamentos porque nunca se hizo un plan de cuotas ni un relevamiento como corresponde, siempre tiraron la pelota de un lado a otro", continuó.

Alicia vivió en carne propia esa inacción. "Mi hija se cayó del último piso", recordó. No fue un descuido de la chica, sino que no hubo una baranda que detuviera el tropezón. "El agua es otra de las falencias, no sube durante el verano.

Los tanques no tienen tapas, tienen muchas faltas. Adentro de los departamentos caen los pedazos de lo que yo llamo cielo raso, se cae todo, en el baño, en todos lados", agregó Mario.

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