El vicepresidente del Partido Justicialista de La Plata dialogó con REALPOLTITIK sobre la posibilidad de ser el encargado de organizar la policía local, en caso de que dicho proyecto se apruebe el próximo año. En ese marco, Luis Lugones aseguró que esta es una buena iniciativa para que la municipalidad pueda actuar en lo que tiene que ver con la prevención.
Todavía es una posibilidad incierta porque no se ha mandado la ley. Hasta que no se organice legamente esta cuestión y se diga cómo se va a estructurar esta nueva policía de proximidad en las distintas ciudades, no sabemos qué sucederá.
De todas maneras, esperamos que el gobernador envíe en estos días el proyecto que anunció sobre seguridad. Veremos si el año que viene la Legislatura va a tratar este tema que forma parte de un paquete más amplio junto con los juicios por jurado, la policía judicial, el fin del autogobierno policial con la constitución de dos subsecretarías que van a controlar a la parte de investigaciones por un lado y de seguridad por el otro.
En ese marco, creo que va a haber una serie de medidas que se van a proponer legislativamente el año que viene y habrá que ver cómo salen. Así tendremos un panorama claro sobre, por ejemplo, qué tipo de descentralización se va a plantear.
RP.- ¿Cuáles serían los beneficios que aportaría para la ciudad una policía de este tipo?
En principio, el intendente Bruera venía planteando la idea de extender las policías comunales que rigen en la provincial para localidades con menos de 70 mil habitantes a localidades como la nuestra, con mayor cantidad de habitantes. Esta propuesta se venía haciendo porque el tema de la seguridad siempre impacta en la gestión municipal.
La cara más visible que tiene la comunidad es el intendente, a él es a quien le reclaman. Hemos visto hechos complejos y difíciles en algunas localidades del interior de la provincia, precisamente por esta cuestión: lo primero que hacen los habitantes es referirse a la gestión local.
Por otra, el intendente cree además que esta es una cuestión propia y quiere ir viendo cómo se puede comenzar a vincular con la prevención del delito. Estamos hablando de una estructura que tiene que ver con los temas vinculados a la violencia callejera, como sucede en calle 8, en las escuelas o en la noche alrededor de los locales bailables. La prevención involucra directamente a la gestión local pero esta no se puede hacer nada más que con los inspectores de la municipalidad.
Es decir, se necesita una estructura capaz de poder resolver estos conflictos con un respaldo suficiente.
De la misma manera sucede con el tema del delito. Creemos que hay datos que maneja la ciudad y una serie de metodologías que se pueden implementar, como los mapas del delito, que hacen dar cuenta de las zonas más conflictivas, por ejemplo. La gestión local debe tener una estructura de trabajo que le permita, en primer lugar, recolectar información para después darle una dimensión.
Hace dos años, el intendente nos propuso diseñar una encuesta sobre victimización y juntamos información que nos sirvió para ratificar algunas cuestiones que nosotros pensábamos con anterioridad. Por ejemplo, no es más del 30 por ciento la población que está vinculada, directa o indirectamente, a casos de delitos pero sí en la mayoría hay una sensación de inseguridad muy grande.
Tenemos que revertir estos criterios y generar una sensación de seguridad. Esto se vincula a la presencia policial y a medidas concretas, además de las cámaras y otros instrumentos que se están usando en la ciudad.
Por todo esto, creemos que esta podría ser una herramienta muy útil con la cual se trabajaría muy bien para dar respuestas más concretas. Este es un problema complejo.
RP.- Fuiste el primer civil a cargo de la policía bonaerense. A partir de esta experiencia, ¿cómo estuviste viendo el conflicto del acuartelamiento?
Creo que debe haber varias razones, ahora no estoy allí y la información que tengo es solamente la mediática.
Hay algunas manifestaciones que se hicieron y uno no puede saber cómo realmente fueron, como por ejemplo quién impartió las órdenes y si se excedió en el mandato que la policía tenía. Pero lo cierto es que, más allá del detonante, no es aceptable una reacción como la que se dio en estas circunstancias, que seguramente estuvo afectada por otras causales más complejas.
Creo que esto puede estar vinculado a la idea del gobernador de terminar con el autogobierno policial. Mientras la conducción de la fuerza estuvo a cargo de un hombre de la fuerza, no aparecían estos problemas pero ahora sí se ven. Siempre hubo conflictos pero se resolvían mediante recursos internos en diferentes instancias. (www.REALPOLITIK.com.ar)
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