El senador del Frente Cívico, Luis Juez, que se postula como candidato a gobernador, aseguró que en su provincia falta “un baño de decencia, un gobierno extremadamente honesto”.
Mordaz y elocuente en sus declaraciones, Juez definió políticamente a Schiaretti: “Entró por la claraboya del baño y está sentado en la tabla del inodoro. El problema es que está cagando a todos los cordobeses”.
El senador dio por descontado que el próximo año será consagrado gobernador de su provincia y afirmó que en 2007 le ganó a Juan Schiaretti, pero que fue “robado” en el escrutinio.
“Los cordobeses no podemos cometer el error de permitirnos cuatro años más de corruptela en el manejo de la cosa pública, porque ahí sí que se volvería inviable”, expresó Juez, quien también se refirió al Senado.
- ¿Cuál es el balance que hace sobre la gestión de Juan Schiaretti en su provincia?
- Es pésima. Tiene la matriz genética de la década del noventa, es un gran endeudador y tomador de crédito, un gran pícaro de la política. En mi provincia ha logrado una gestión extremadamente mediocre. También hay que reconocer, en beneficio de Schiaretti, que le ha tocado gobernar en el final de un ciclo que ha estado signado por la corrupción y el despilfarro.
- ¿Qué cosas urgentes le faltan a su provincia?
- Córdoba, por ejemplo, no tiene infraestructura. En la provincia está paralizado el tema de la salud y la redistribución. Córdoba ha quedado muy lejos de provincias a las que antes les sacábamos una ventaja increíble, son muchos años de desmanejo. Córdoba, después de Buenos Aires, es la provincia más endeudada de la Argentina, con un sistema de salud pública destruido, con un sistema de obras y servicios obsoletos. El sistema energético está totalmente colapsado, hay mucho para hacer.
- ¿Cómo se ve para las elecciones a gobernador?
- El año que viene vamos a estar gobernando. Córdoba necesita, después de cuatro mandatos ininterrumpidos del radicalismo, y tres de Unión por Córdoba, un baño de decencia, un gobierno extremadamente honesto. Necesita urgentemente una dirigencia política que le devuelva transparencia.
- ¿Cuál es su análisis sobre estos meses en el Senado?
- Pensé que podíamos, desde el Senado, devolverle a la gente la poca credibilidad que tiene hasta ahora, pero lo veo complicado. Creo que en el Senado, las cosas se traban muchísimo, fue pésima la estrategia tomada allá por febrero de darle a entender a la gente que había mayoría de la oposición, no es cierto y lo vamos a ver la semana que viene con la votación de varias leyes. La gente se genera una expectativa de que en el Senado se puede generar un nivel de control, de discusión, que no es cierto. Es muy complicado conseguir quórum, conseguir dictámenes, y ni hablar de una mayoría para ir a votar. Llevo ocho meses en el Senado y tengo una visión crítica de lo que viene, pero no soy un tipo que se resigna, así que voy a seguir peleando.
- ¿Por qué considera que se tiene que aprobar el proyecto que plantea elevar las jubilaciones al 82 por ciento del salario mínimo, vital y móvil?
- Es imposible que este país utilice la plata de los jubilados para la obra pública con sobreprecios y tengamos jubilados con 1.050 pesos. Me parece un despropósito absoluto que con la plata de la Anses se haga una usina en Pilar por 500 millones de dólares, y nosotros tengamos que tener 4.800.000 jubilados viviendo con un nivel de indigencia que es lacerante, porque algún día nos vamos a jubilar nosotros. Me parece que es una deuda pendiente que tiene no sólo este gobierno, sino toda la dirigencia política. Tenemos que discutir si es una prioridad. Si realmente lo es, después discutimos el financiamiento, porque parece que no es una prioridad para todos.
- ¿Cuál es su opinión sobre Elisa Carrió?
- Le respeto su coraje. Carrió es una mujer eminentemente decente, no se puede dudar. Por ahí tiene posiciones que uno puede o no compartir, pero estamos frente a una mujer corajuda y decente, y no es poca cosa en una Argentina de cobardes y ladrones. Esas cosas las valoro mucho.
- ¿Y sobre su comprovinciano Oscar Aguad?
- No tengo un buen concepto de Aguad. Es un dirigente complicado, tendría que explicar muchas cosas de su pasado. En una Argentina que ya había avanzado 12 años de democracia, Aguad sostuvo a represores en la cúpula policial de la provincia. Tuvo un paso como interventor de Corrientes tanto o igual de complicado como Schiaretti en Santiago del Estero. La verdad que a mí, a los 47 años, me interesa pensar en el futuro y no en los dirigentes que no pueden explicar su pasado.
- ¿El próximo presidente va a ser peronista o radical?
- Ojalá sea decente.




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