El senador nacional y líder del Frente Cívico acusó a De la Sota de poner en juego el futuro de los cordobeses en su ambición por ser candidato a presidente. No descartó ser candidato a diputado en el 2013. Y les reclamó a los riocuartenses una autocrítica por darle su apoyo electoral al gobernador
El ex candidato a gobernador no descartó encabezar la lista de diputados de su partido para 2013 pero señaló que su prioridad es honrar su cargo de senador.
- ¿Cómo está viendo al gobierno nacional?
- Veo una situación delicada. El gobierno insiste con la construcción de un relato que, por momentos, para sostenerlo necesita ingredientes que son complicados. Sigue sin reconocer el flagelo más fuerte que tiene la economía, que es la inflación. Además, sigue negando síntomas importantes como aquel médico que se niega a admitir que la fiebre es producto de alguna infección. Y el temor que tenemos todos es que cuando quiera intervenir ya sea decididamente imposible hacerlo y el costo sea altísimo. Esa inflación se está devorando los salarios, no permite visualizar la realidad económica. Obviamente, Argentina sigue contando con la venia de Dios pero en algún momento se puede acabar esta situación y nosotros no hemos hecho las reformas estructurales, ni los cambios que teníamos que hacer, y no hemos aprovechado el nivel de crecimiento que ha tenido la economía argentina durante estos nueve años. Si uno de cada cuatro argentinos es pobre, es la misma proporción que teníamos en la famosa década del ‘90. No ha habido un cambio sustancial para un gobierno que tiene un relato de centroizquierda pero tiene las mismas mañas de políticas concentradas con los grupos económicos a los que siempre termina favoreciendo. Si a eso le sumamos que el gobierno entra en confrontaciones que verdaderamente son complicadas... El gobierno quiere llevarse puesto todo. Lo digo con objetividad porque he intentado, y voy a seguir haciéndolo, pararme al medio, entre el kirchnerismo fanático y la oposición boba. Intentamos construir una avenida de doble vía importante.
- En ese marco, ¿cree que va a prosperar el proyecto de la re-reelección?
- Creo que sería un error gravísimo. Vamos a trabajar decididamente en contra de la re-reelección porque creo que en Argentina todos los procesos re-reeleccionistas han producido un deterioro de sus instituciones verdaderamente importantes. El gobierno, a pesar de que dice que no, lo va a intentar. Además, es un gobierno que ha perdido mucho tiempo, recursos y mucho viento de cola para construir segundas y terceras líneas. Entonces, hoy llega a la conclusión de que sin Cristina el kirchnerismo desaparece. Esto los pone en una situación de extinción complicada. Con lo cual, seguramente son capaces de llevar adelante una toma de decisiones delicadas y complicadas.
- Usted hablaba recién de que la Nación confronta permanentemente. Hay una pelea instalada en Córdoba. En los últimos días, kirchneristas y delasotistas compitieron por demostrar quién llevaba más gente por el Día de la Lealtad. ¿Qué consecuencias puede tener para la provincia esa confrontación?
- El año pasado, a esta altura yo perdía una elección a manos de De la Sota porque él, con mucha inteligencia, había logrado instalar una consigna que decía: ‘Peleo por Córdoba, no por pelear’. Me hacía quedar a mí ante la opinión pública como un perro pendenciero que lo único que hacía era morderle la botamanga a cada vecino que pasaba por la vereda. Resulta que, en una ambición desmedida, el gobernador de Córdoba, por ser candidato a presidente en 2015, desata una confrontación con el gobierno nacional de impredecibles consecuencias. Porque si me dijeras que este nivel de confrontación es a seis meses de la elección de octubre de 2015, te contestaría que las peleas nunca son buenas pero que, de última, son posicionamientos para una elección. Pero faltan tres años y medio. ¿De la Sota creerá que no vamos a necesitar más de los recursos del gobierno nacional, de la obra pública de la Nación? La ambición desmedida y el fanatismo de De la Sota y Cristina han puesto a los cordobeses en una situación muy incómoda. ¿Dónde va a terminar este nivel de confrontación? Hay un nivel de virulencia discursiva y de hechos concretos que me asustan. Todo arrancó con un posicionamiento de De la Sota, que salió a la cancha a jugar desesperado porque sabe que si en 2015 no es presidente no tiene más futuro político. Pero nos hace jugar el futuro de todos los cordobeses en esa pelea. El gobierno nacional había sido socio de De la Sota en todos los negocios. En agosto de 2011, De la Sota fue el candidato de Cristina; levantó su lista de diputados nacionales, le dieron plata, recursos. Y ahora resulta que en menos de un año terminan siendo recalcitrantes enemigos.
- ¿Este enfrentamiento provoca consecuencias económicas para la gente? Ya están el recorte jubilatorio, la tasa vial y ahora se viene una nueva suba al Inmobiliario.
- Todo tiene que ver con un desmanejo de De la Sota para financiar la campaña como pueda a un altísimo costo. La tasa vial, el impuestazo que se viene ahora, simplemente son parches en una cortina totalmente remendada que cada vez tapa menos. El ajuste que De la Sota hoy está llevando adelante en Córdoba y que recién empieza va a ser realmente complicado porque la Provincia debe 25 mil millones de pesos, está terriblemente endeudada, tiene deuda con proveedores y contratistas de una magnitud escalofriante. De la Sota, sin ningún freno inhibitorio, se gasta 580 millones de pesos por año en publicidad. Estamos en un escenario muy volátil, de altísimo riesgo para el futuro de los cordobeses, y nada hace presuponer que haya un poco de sentido común porque De la Sota cada vez redobla la apuesta en una falsa pelea. Porque no es una pelea por ideales, ni por valores, no es que De la Sota es más tolerante que el gobierno nacional, no es que pelea por la decencia que la Nación muchas veces no exhibe en sus actos públicos, no es que De la Sota sea un dechado de virtudes democráticas. Es peor o igual que Cristina. Ahora, la pelea entre dos ambiciosos nos pone a los cordobeses en una situación muy preocupante. Si el año pasado me preguntaban si Córdoba podía entrar en semejante nivel de beligerancia con el gobierno nacional, te lo juro que pensaba que era un sueño de locos. Y ya te digo que Córdoba no tiene espalda para aguantar semejante nivel de confrontación durante tres años.
- En ese contexto, ¿qué va a hacer el Frente Cívico para las elecciones de 2013? ¿Usted va a ser candidato a diputado, va a encabezar la lista?
- Nosotros vamos a hacer todo lo que tengamos que hacer. Para que quede absolutamente claro: vamos a hacer todo lo necesario para que los cordobeses empiecen a visualizar de una manera inteligente, prudente, racional, pero también contundente, que se tiene que construir una Córdoba distinta, que tenemos que llegar a 2015 con una provincia que eche por tierra esta continuidad de corruptela que ha puesto a Córdoba de rodillas. No estamos de rodillas porque la Nación le deba 1.050 millones de pesos al sistema previsional sino por una sucesión de hechos de extrema corrupción y desmanejo del dinero público. De la Sota ha decidido estos últimos 13 años darles a su campaña personal y a cuestiones nimias los recursos que no le asigna a la obra que Córdoba necesita. Y debemos hacer una autocrítica los cordobeses y particularmente los vecinos del sur de Córdoba, que le han dado a De la Sota espaldarazos electorales con los que sueño conseguir alguna vez. Aún sabiendo que es un tipo complicado, indecente, autoritario, aún sabiendo los valores de De la Sota, los vecinos de Río Cuarto le dieron un espaldarazo que es el sueño de cualquier dirigente político. Ahora, no les resolvió los problemas de obra pública, les siguió mintiendo, los siguió engañando. Hace ocho años que la Provincia no hace una vivienda en Río Cuarto, hace años que no invierte en serio. Sin embargo, los riocuartenses lo acompañaron siempre, le creyeron mucho más a De la Sota que a Luis Juez. Ahora el tiempo comienza a poner en evidencia que lo que decíamos no era un relato fantasioso con criterio electoral; era la realidad. Era un tipo chanta, que sólo pensaba en su futuro político. El año que viene vamos a tener la posibilidad y vamos a prepararnos para 2015. En este lugar, en el sur de la provincia, que nos queda lejos y donde nos conocen poco, siempre hemos sido la segunda opción política. Vamos a hacer lo que tengamos que hacer para que en 2015 los cordobeses del sur sepan que hay otra forma de pensar la política y de gobernar.
- ¿Eso significa que usted va a ser candidato?
- No, no tengo definido. Soy senador de la Nación.
- ¿Pero no lo descarta?
- No descarto la posibilidad de que tengamos que confrontar contra semejante modelo de locura. Si ante dos modelos de semejantes actitudes demenciales, en Córdoba tenemos que construir un proyecto político que le dé horizonte a Córdoba, lo vamos a hacer. Nos va la vida en eso. Hoy te confirmo que, ante semejantes peleas, vamos a seguir bregando para construir una alternativa. Si para hacerlo hace falta que hagamos lo que tenemos que hacer, lo vamos a hacer. Pero soy senador hasta el 2015, me siento honrado con esa responsabilidad y ese es el compromiso que me gustaría cumplir.


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