La Justicia de General Pico espera por mayor aporte de documentación que avale la presunción de una posible estafa por la cosecha y venta ilegal de cientos de toneladas de soja y maíz, episodio denunciado hace unos días por el titular de un pool de siembra de Rosario, que tenía arrendada unas tres mil hectáreas en la zona de Ingeniero Luiggi.
En la Justicia local, la denuncia en sede de la fiscalía fue realizada por Carlos María Mattos, titular de la empresa agropecuaria Compañía de Tierras SA. Esta empresa, que actúa como pool de siembra en todo el país, habría arrendado entre abril y septiembre de 2011, en la zona norte de La Pampa, 3.200 hectáreas distribuidas en cuatro establecimientos. El destino de esas tierras era la siembra de soja y maíz.
Según la denuncia, los encargados de confianza que dejó Compañía de Tierras en La Pampa manifestaron que "todo estaba bien" y se esperaba por el tiempo de cosecha, que se demoró por estar "húmeda".
Días después, dos personas de la empresa rosarina llegaron a Ingeniero Luiggi para recorrer los campos arrendados y verificar los cultivos. Pero se encontraron con los campos cerrados con otros candados y la cosecha ya levantada. Presuntamente, los arrendatarios y propietarios de los campos habrían decidido cosechar esos cultivos ante la cantidad de cheques rechazados que les entregó Compañía de Tierras.
Concurso preventivo.
Los empresarios rosarinos aseguran que el cereal cosechado le pertenecía ya que se habían presentado en convocatoria de acreedores y lo recaudado por la venta de la soja y el maíz debía ser depositado en sede judicial. Se especula que el cereal fue comercializado en negro.
El pool de siembra rosarino comenzó con problemas financieros hacia fines de 2011, incumplió pagos con sus compromisos comerciales y con los pagos a sus inversores. Tras fracasar un acuerdo extrajudicial y con varios pedidos de quiebra a cuesta, Compañía de Tierras se presentó finalmente el 10 de abril en concurso preventivo de acreedores en una causa que se tramita el Juzgado Civil y Comercial Nº 11 de los tribunales de Rosario, a cargo de la magistrado Delia Giles.
Asesorado por un estudio local, Carlos María Mattos -el presidente de la empresa de negocios agropecuarios- también aprovechó para presentar en convocatoria a otra de las empresas de su grupo: Dos Estribos, porque también tenía negocios agropecuarios conectados con Compañía.
Según una fuente judicial, la empresa agropecuaria tendría cerca de 26 mil hectáreas sembradas en diferentes zonas del país y se le contabiliza un pasivo con los bancos de 30 millones de pesos. Además, una deuda comercial que supera los 45 millones de pesos en 1.343 cheques rebotados, según el informe del Banco Central de la República Argentina.
Según medios especializados, se señala que el pasivo total del grupo superaría los 100 millones de pesos si se incluyen intereses, el pasivo de Dos Estribos y deuda que no estaría registrada en los papeles.
Entre los bancos que fueron afectados por la convocatoria se menciona al Banco de La Pampa, al que los rosarinos le deberían unos dos millones cien mil pesos. También quedaron prendidos los bancos: Itaú, HSBC, Córdoba, Credicoop, Municipal de Rosario, Nación, Francés, Superville, Finansur y Masaventas; además, el Nuevo Banco de Santa Fe, Banco Macro, Servicios y Transacciones y el Banco Industrial.
Compañía de Tierras SA opera desde 2000 juntando dinero de inversores de la región para volcarlo, por medio de fideicomisos, en la siembra de campos arrendados en distintas provincias.
Para esta campaña habían realizado arrendamientos en La Pampa que derivaron en la denuncia penal. Una fuente judicial precisó ayer que se espera por una documentación que avale el arrendamiento de los campos en Ingeniero Luiggi y el rol que cumplieron los responsables de las cosechas.
Comentá la nota