Sectores de izquierda y disidentes del PLRA crean un movimiento político para repudiar a Franco
Por Rubén Guillemi |
ASUNCION.- En un país cuyas calles están llamativamente calmas durante la crisis institucional desatada el viernes pasado, las puertas de la Televisión Pública de Paraguay se convirtieron en un impensado centro de convergencia de un creciente grupo de manifestantes que permanecen allí las 24 horas en repudio del gobierno de Federico Franco.
Con la esperanza de que un gran movimiento se convierta en la mecha que encienda la oposición, un grupo de partidos acaba de formar el Frente para la Defensa de la Democracia, que anunció que su primera actividad será sumarse a la convocatoria de la Televisión Pública.
Los carperos, el movimiento al que pertenecen los campesinos que se enfrentaron en la masacre de Curuguaty, también están intentado hacer su parte, y ayer anunciaron que están preparando marchas en casi todos los departamentos paraguayos (ver aparte).
"Los paraguayos reaccionamos más lentamente que los argentinos. Esta protesta va a ir creciendo", auguró a LA NACION Ricardo Canese, líder del nuevo movimiento político integrado por partidos de izquierda y algunos sectores del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA).
¿Logrará la oposición reunir suficiente apoyo para torcerle el brazo al gobierno de Franco? "La gente va a ir tomando conciencia de a poco sobre lo que está pasando. En ocho o diez días, vamos a estar llenando las calles", respondió Canese.
El líder de izquierda recordó que en 2002 fue una protesta que se gestó a lo largo de varias semanas lo que hizo frenar la ola privatizadora del entonces presidente Luis González Macchi.
"El 40 por ciento de nuestra población es campesina, pero el 100 por ciento tenemos alma de campesinos y no solemos movernos de manera apresurada", reflexionó, con humor.
La calma que se percibe en todo el país contrastaba ayer con el clima de rebeldía que se vivía en pleno centro de Asunción, frente al edificio de la Televisión Pública.
En una decisión atrevida, su director, Marcelo Martinessi, nombrado durante la gestión de Fernando Lugo, decidió anteayer sacar a la calle su programa estrella, Micrófono abierto, y las cámaras quedaron encendidas para cualquier orador.
Quienes se subían el estrado de la calle Alberdi, en pleno centro, alternaban el castellano con el guaraní, en los momentos más emotivos, y las imágenes eran transmitidas en vivo a todo el país. Cada cinco oradores, llegaba el turno de un cantante o un artista con su show.
"Mi presidente es Fernando Lugo, no Federico Franco. ¡Viva Paraguay!", dijo una chica, de unos seis años que finalizó su breve discurso aplaudida por una multitud reunida en la calle. El propio ex presidente Lugo llegó allí anteanoche. "Este camino de manifestación pacífica ciudadana no tiene retorno. La patria nos llama a una protesta pacífica", dijo.
Sin censura
No hay ningún tipo de censura para quienes deseen hacer uso de la palabra. Incluso minutos después del discurso de Lugo, habló un defensor de Franco, el sociólogo y periodista José Luis Simón, que advirtió a los presentes que estaban siendo engañados por el ex presidente.
Una tela colgada frente al canal es también el lugar donde la gente pega sus consignas. "Siento rabia por lo que hacen por mi Paraguay", "Franco, devolvé el bastón", son algunos de los textos.
Llaman la atención dos carpitas ubicadas frente al edificio. Tienen sendos carteles en su entrada que dicen: "Embajada de Argentina" y "Embajada de Brasil". "Como retiraron sus embajadores, hemos decidido reservarles aquí un lugar en este foco de resistencia contra el gobierno golpista", explicó con humor Diego Segovia, director de Políticas Públicas del canal.
Los jóvenes funcionarios que dirigen la emisora ya tuvieron su choque con las autoridades.
El nuevo ministro de Información, Fernando Pfannl, se presentó allí anteayer y dio a los directivos del canal la orden de levantar la programación que se estaba emitiendo.
Ayer por la tarde, un sospechoso corte de electricidad suspendió la transmisión durante 26 minutos. El ingeniero Eulalio Insaurralde, director de Distribución de la empresa de energía, indicó que se trataba de una interrupción programada que ya había sido informada al canal. "De ninguna manera se tome como que les queríamos cortar la señal", dijo, en un comunicado.
El nuevo director de la Televisión Pública, Cristian Vázquez, un estrecho colaborador de Franco, se había presentado el viernes inmediatamente después de la destitución de Lugo, para intentar asumir sus funciones..

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