ASUNCION.- En sus primeras declaraciones públicas desde que fue internado de urgencia en Brasil por complicaciones en su tratamiento contra el cáncer, el presidente paraguayo, Fernando Lugo, afirmó ayer que se encuentra "radiante y sano" y que espera retomar sus funciones en su regreso al país, previsto para mañana
Según el último parte médico del hospital, los resultados alcanzados tras los exámenes de angiotomografía de cuello y tórax a los que se sometió Lugo mostraron "la desaparición de la trombosis, por lo que el paciente iniciará tratamiento de anticoagulación ambulatorio y luego domiciliario".
El mandatario fue diagnosticado hace dos meses de cáncer linfático en estado clínico avanzado, y desde entonces se practicaron tres sesiones de quimioterapia como parte del tratamiento para combatirlo.
Mientras en Paraguay crece el debate político sobre la gravedad del estado de Lugo y la posibilidad de que pueda seguir gobernando, su sobrina Mirtha Maidana reveló ayer que el mandatario estuvo muy grave.
"Su situación era de extrema gravedad cuando salió de aquí para San Pablo. Tenía la cara entre roja y negra, y estaba muy hinchado, muy desfigurado. Era otra persona", dijo en declaraciones radiales.
Maidana, además, aseguró que Lugo fue llevado en silla de ruedas al aeropuerto para su viaje a Brasil, contrariamente a lo que sostuvieron algunos funcionarios de su entorno, que habían señalado que el mandatario había ido caminando.
Según dijo, importantes referentes del círculo político de Lugo, a quienes no identificó, le pidieron que dijera que el "tío Fernando" estaba bien. "Pero yo soy diferente; no creo que tengan que esconderse estas cosas", afirmó la joven, que es hija de la primera dama del país y hermana de Lugo, Mercedes.

Comentá la nota