Exministro de Salud de la Nación, actual embajador argentino en Chile y rector honorario de la Universidad iSalud visitó nuestra provincia para, entre otras actividades, presentar su último libro "Médicos: La Salud de una Profesión".
Es una preocupación, como siempre la tuve por la salud, porque creo que tenemos que mirar mucho hacia la gente que atiende a la gente de nuestro sistema de salud, porque creo que debemos cambiar desde la Universidad, cambiar desde la inserción en el sistema público y privado, trabajando con incentivo, respetando los valores, ampliando la capacitación hacia otras áreas que en la época que yo estudie no eran necesarias, y que no son exactamente ciencias duras. La innovación y el conocimiento en medicina hoy es varias veces más amplio que cuando estudié, con lo cual es una gran exigencia. El conocimiento se produce muy rápidamente, o sea que hay que hacer un sistema de capacitación continua, no se puede dejar a los médicos solos después que nos fuimos de la universidad, porque cada cinco o seis años se está duplicando el conocimiento, con lo cual uno se queda sin el conocimiento suficiente para atender a la gente, pero también hay otros temas, hay valores, e inserción. Tiene que haber más satisfacción en la gente que está dentro del sistema, los médicos y enfermeros, para darle más satisfacción y solución a los que están afuera. Ese ha sido el trabajo de toda mi vida y lo seguiré haciendo donde esté, así que al hacerlo a lo largo y a lo ancho de todo el país, además particularmente en Jujuy con la cual tengo una historia y un afecto, una provincia que uno ve muchas cosas que falta, pero también se ven enormes ganas de resolverlas. Creo que en ese sentido estando todos juntos la Universidad, Ministerios y Sindicatos tirando todos al mismo lado, y no peleándose por cosas chicas, que sobre todo no le sirven a la gente.
¿Cuáles son las principales problemáticas a las que hoy se enfrenta el sistema de salud de nuestro país?
Por un lado tenemos una de las tasas de profesionales más altas, pero por otro lado hay lugares críticos en especialidades. Eso tiene que ver con varios cambios, no sólo basta con que haya más profesionales, sino mejores profesionales y que haya profesionales que tengan desde la Universidad una concepción distinta de lo que significa. Nosotros hace poco hicimos una encuesta en la Universidad iSalud, y los chicos tienen las mismas motivaciones y mismos valores, quieren trabajar en lo público, servir a la comunidad, no todos necesariamente quieren estar en trabajos urbanos, pero después al no seguirlos, al no haber una incentivación, al no pagarles mejor, al no darles una carrera, empiezan en un lado y terminan en otro. Son algunas de las cosas para ir haciendo, esa es la propuesta del libro que se llama “Médicos: La salud de una profesión”. Por supuesto que juego con el título, pero creo que hay cosas que no están pasando bien.
Jujuy comparte esa problemática…
Jujuy no está afuera de lo que está pasando en el país, en algunos casos está mejor porque tiene una historia y un compromiso con la atención primaria que no se da en otras provincias de Argentina, y en otras cosas tiene las consecuencias que no sólo son de salud, sino que son de situaciones distintas. Pero claro, el sistema de salud no es una cosa independiente, pero también es cierto que la enfermedad no es una cosa independiente. Por ejemplo, las enfermedades que hoy son prevalentes en la Argentina, no tienen mucho que ver con las que yo estudié, hay más diabetes, hay más hipertensión, hay más problemas cardiovasculares, hay que tratar a un enfermo durante 20 años, entonces un médico que en nuestra época estaba preparado para una consulta y enfermedades agudas, hoy tiene que estar programado a seguir y para establecer un compromiso con el enfermo porque además el enfermo es parte de ese cuidado. Por eso digo que cambió la sociedad, cambió el conocimiento, cambiaron las enfermedades, cambiaron las relaciones laborales; es decir que hay muchos cambios y todos esos deben ser considerados para mejorar un servicio que es para la sociedad.
¿El sistema de salud se adaptó a esos cambios?
El sistema de salud es muy bueno pero es muy rígido, uno va a un hospital y no es muy distinto a lo que era hace 40 años y eso no es bueno porque entran a cualquier otra institución y seguramente serán distintas, en ese sentido hay que adecuar a las personas y a las instituciones al cambio, y el cambio no es solamente un cambio tecnológico, sino que es un cambio social y cultural, que es lo que hacen que las sociedades evolucionen. Lo que tenemos ahora no es malo, pero tenemos que adecuarlo.
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