El desarrollo de las pequeñas y medianas empresas no sólo se vislumbra en la capital provincial. En las localidades del interior, una importante cantidad de personas trabajan en pos de fomentar la industria pampeana.
Daniel Torres, propietario de la firma, dialogó con este medio, relató sus inicios y los de la empresa que encabeza, como así también manifestó el crecimiento paulatino que tuvo la firma y las labores actuales que lleva a cabo en el pueblo del norte provincial.
El realizador nació el 5 de marzo de 1970. Sus padres fueron productores agropecuarios, que trabajaron en la zona y aún continúan haciéndolo. "Con el correr del tiempo, como el campo era chico, y me gustaba mucho trabajar con los hierros y las herramientas, decidí dedicarme a la reparación y fabricación de máquinas agrícolas", amplía.
Durante sus primeros años al frente de su propia empresa, Torres comenzó a efectuar labores vinculadas con la tornería y el arreglo de todo tipo de implementos para el sector agropecuario.
Hace ocho años, el industrial decidió profundizar sus intenciones comerciales y vocacionales a través de la inauguración de la Pyme "El Erial", que significa en idioma aborigen "lugar productivo si se trabaja". Sostiene que, a partir de ese momento, comenzó a fabricar herramientas para vacunos, como por ejemplo comederos "estilo bateas y vagones" y otros implementos similares. "Con el correr del tiempo, la fabrica fue creciendo por lo que sentí la necesidad de ampliar el mercado ya que estaba supeditado a la actividad en Trenel y, por suerte, logramos expandirnos", pondera.
Comederos.
Luego, tras la buena respuesta de los clientes, y a los pocos años de trabajar con implementos vacunos, "El Erial" comenzó a realizar herramientas para cerdos. "Hoy, parte del plantel de trabajo se dedica a la fabricación y parte a la reparación", aclara el industrial. Y añade: "En el sector dedicado a la fabricación de implementos para vacunos, realizamos comederos bateas y vagones, es decir de gran tamaño donde en el interior se colocan los granos y la hacienda lo va consumiendo".
La metalúrgica también efectúa el denominado "autoconsumo para silos bolsas": rejas que se colocan delante de los bolsones de picados de pasto que los mismos animales van empujando para comer. "El productor lo coloca en el frente y los mismos animales, como la palabra lo dice, lo comen. Esto genera que no se produzcan tantos desperdicios, entre otras ventajas", acota. Otro de los implementos vacunos fabricados por "El Erial" son los canastos para los rollos, expresa.
Por otra parte, la metalúrgica desarrolla comederos para cerdos "capones, de pocos años, y mixtos" como así también parideras, mangas y tranqueras metálicas. En relación a esta última herramienta, los fabricantes lo destinan tanto para vacunos como para cerdos.
Ventas.
Torres sostiene que la materia prima la obtiene a través de proveedores de Río Cuarto y General Villegas. Agrega que, en la actualidad, "El Erial" tiene nueve empleados trabajando y que el implemento que se fabrica, en mayor proporción, es el autoconsumo para silos bolsas y las parideras para cerdos. El industrial ejemplifica que el proceso de fabricación para un comedero para cerdos comienza con la compra de la chapa desplegada. Esa materia prima, de acuerdo con el entrevistado, se corta, moldea, suelda, arma y pinta para culminación del trabajo.
Torres informa que los productos de la metalúrgica trenelense se venden en las localidades bonaerenses de Trenque Lauquen, América, General Villegas, Piedritas, Tres Lomas, y de La Pampa como Santa Rosa, General Acha, Anguil, entre otros lugares.
"Para nuestro trabajo, utilizamos herramientas eléctricas como por ejemplo plegadoras y guillotinas entre otras máquinas manuales", afirma. Y añade que las jornadas laborales se desarrollan, en la época invernal, de lunes a viernes, de 8 a 12 y de 15 a 20 mientras que, durante el verano, es de 7 a 12 y de 16 a 20.
Expandir las fronteras.
El crecimiento de la metalúrgica "El Erial" se contempla también en la necesidad de su propietario de expandirse.
"Estamos armando otro predio, para mudarnos con nuestras herramientas, ya que el actual nos está quedando chico", sostuvo Torres. Y amplió que el nuevo terreno está situado en el acceso de la localidad de Trenel. Para el industrial, "si todo va bien, en unos tres años, comenzamos a trabajar en ese lugar".
A su vez, el entrevistado, en la calma del pueblo norteño, expresa los valores de las herramientas que maneja hoy. Especifica que, por ejemplo, un autoconsumo para los silos bolsas cuesta alrededor de tres mil pesos mientras que las parideras para los cerdos valen aproximadamente 3.700 pesos. "Un comedero para cerdos capones los estamos vendiendo a 5.800 pesos aunque, en definitiva, los precios de todos los implementos varían con el tiempo y con los precios de los materiales que adquirimos a través de nuestros proveedores", completa Torres.
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