En la zona norte de Allen están tirando miles de kilos de peras. El paro en las jugueras de la región deja sin destino una gran cantidad de fruta. Los empaques no tienen donde guardarla.
Las jugueras, ante el paro que sigue sin resolverse, optaron por no recibir más fruta, los empaques no tienen lugar para almacenar más pera porque ya se está en plena cosecha de manzana y para colmo, los precios que paga la industria no tientan a los chacareros.
A partir de esas variables, algunas empresas y productores optaron por empezar a tirar su fruta, como está sucediendo en Allen.
Esas pérdidas, seguramente de gran magnitud, todavía no fueron cuantificadas y se espera que pronto los trabajadores de la industria lleguen a un acuerdo para que las jugueras empiecen a recibir la fruta.
Decenas de miles de kilos de peras son arrojados a diario en el basural de Allen. Provienen de los galpones de empaque y de las jugueras. En la mayoría de los casos es fruta relativamente buena que inclusive podría ser aprovechada para el consumo humano.
La postal es realmente impactante. Millones de peras de distintas variedades se pudren entre los desechos de la barda norte de Allen, donde está ubicado el basurero municipal. El polvoriento camino que conduce a esa zona se ha transformado, en los últimos días, en un desfiladero de camiones que trasladan bateas repletas de peras. Las hay de diferentes tamaños y lo que es sorprendente es que muchas de las peras que se están tirando allí tienen etiquetas, han sido debidamente procesadas, y tranquilamente podrían convertirse en el alimento de comedores comunitarios de tantos lugares en los que las frutas son productos que escasean. Las bateas ni siquiera llegan a comercializarse, por ejemplo, en los criaderos de porcinos.
Las peras son transportadas desde el descarte de los galpones de empaque y las jugueras hasta las bardas. Ayer por la tarde "Río Negro" recorrió el basural municipal justo cuando un camión volcaba una batea con unos 10 mil kilos de peras que provenían de la empresa "Dole". Según se pudo conocer, esa firma en Allen tendría todavía unos 600 cajones bins de peras más para arrojar en el basurero. Lógicamente que el paro de los trabajadores que se ha dado en la jugueras también tiene que ver con lo que sucede. Toda la cadena se resiente. Los transportistas se quejan porque cobran mucho menos por fletear la fruta hasta el basural.
"Es fruta que no se va a trabajar por todas las situaciones que están ocurriendo. Si hablamos de que la pera se está pagando a 30 centavos, esto es dinero que no va a quedar en el Valle. Con la merma de fruta que tuvimos y encima si no hay cómo molerla, la verdad es que el panorama es muy complicado", señaló el presidente de la Cámara de Productores de Allen, Sebastián Hernández.
Por otro lado, a partir de la notificación de una orden judicial para llevar adelante el desalojo del piquete de trabajadores que desde hace diez días bloqueaban el ingreso y salida de camiones de la planta de Jugos SA en Regina, los operarios que permanecían en el lugar levantaron el corte, aunque mantienen la protesta sin restringir el ingreso y salida de vehículos.
Para evitar la confrontación y la posibilidad de choques, los trabajadores realizaron una miniasamblea, donde determinaron levantar el piquete montado sobre los ingresos a la planta fabril que impedía el ingreso de fruta y la salida de camiones con jugos.
Comentá la nota